La regla del borde de mesa es una de las más debatidas en el tenis de mesa. La diferencia de milímetros entre un borde válido y uno no válido puede cambiar el resultado de un punto clave, y no siempre es fácil de distinguir a simple vista.
La superficie de juego: más allá de lo visible
La superficie de juego oficial incluye no solo la parte superior de la mesa, sino también el borde superior, es decir, la arista por la que la superficie horizontal termina. Este borde forma parte del área de juego válida.
Lo que NO forma parte de la superficie de juego son los lados de la mesa (las maderas verticales) y la parte inferior.
El edge ball: punto válido
Si la pelota impacta en el borde superior de la mesa (la arista que delimita la superficie horizontal), el punto es válido. Se llama edge ball en inglés, y es un golpe completamente legítimo aunque muy afortunado.
El edge ball produce un bote irregular y muy bajo, prácticamente imposible de devolver. Por eso, aunque es un punto válido, genera frecuentes protestas y es fuente habitual de tensión en los partidos.
El borde lateral: no es punto
Si la pelota impacta en el lateral de la mesa (la madera vertical que forma los lados y los extremos), no es un punto válido. La pelota no ha botado en la superficie de juego y la jugada se considera falta para quien golpeó.
Cómo distinguirlos en tiempo real
La diferencia entre borde superior y borde lateral es de apenas unos milímetros. En muchas ocasiones, ni los propios jugadores ni el árbitro pueden estar seguros de cuál fue el bote a primera vista.
Los indicios que ayudan a identificarlo son:
- Borde superior (edge): la pelota sale rebotada con un ángulo inusual, normalmente muy baja y hacia afuera. El sonido es diferente al de un bote normal.
- Borde lateral (side): la pelota suele caer inmediatamente al suelo sin salir proyectada.
En competición de alto nivel
En torneos importantes con cámaras de alta velocidad, las repeticiones en vídeo pueden aclarar situaciones dudosas. Sin embargo, el reglamento de la ITTF no contempla el uso de revisión de vídeo para este tipo de jugadas en la mayoría de competiciones, por lo que la decisión del árbitro es definitiva.