El equipamiento del teqball es relativamente sencillo comparado con otros deportes: esencialmente se necesita una mesa y un balón. Sin embargo, dentro de esa aparente sencillez existen diferencias significativas de calidad y precio que afectan a la experiencia de juego. Conocer las opciones disponibles ayuda a tomar la mejor decisión según el uso previsto.
La mesa: el equipamiento central
La mesa de teqball es el elemento que define el deporte y el que requiere mayor inversión. Existen básicamente tres categorías:
Mesa oficial FITEQ
Es la mesa usada en todos los torneos oficiales organizados bajo el paraguas de la FITEQ, incluyendo los campeonatos del mundo. Sus características son:
- Curva de ángulo exacto: la especificación más importante. La curva está fabricada con la precisión milimétrica que garantiza el tipo de rebote estándar en competición.
- Superficie de alta calidad: resistente, con propiedades de rebote homogéneas y duraderas. La superficie mantiene sus características durante miles de horas de juego.
- Estructura robusta: con patas ajustables en altura y sistema de bloqueo que garantiza estabilidad absoluta durante el juego.
- Peso: las mesas de competición son pesadas (70-100 kg) precisamente para garantizar la estabilidad.
Precio aproximado: 1.500-2.500 euros. Es la opción para clubes, academias y centros deportivos que quieran ofrecer competición de nivel oficial.
Mesa de gama media
Las mesas de gama media ofrecen una curva aproximada y una superficie de rebote de calidad aceptable para el entrenamiento y la competición informal. Son la opción más habitual para clubes de fútbol y centros deportivos que quieren el teqball como actividad complementaria.
Precio aproximado: 500-1.200 euros. El punto óptimo de relación calidad-precio para uso regular no de competición élite.
Mesa recreativa o de entrada
Las mesas más económicas tienen curvas y superficies de menor precisión. Son válidas para empezar y para uso recreativo, pero los rebotes inconsistentes pueden generar malos hábitos técnicos si se usa como única herramienta de entrenamiento.
Precio aproximado: 200-500 euros. Opción para uso doméstico o para probar el deporte antes de comprometer una mayor inversión.
El balón: estándar pero importante
El teqball se juega con un balón de fútbol estándar de tamaño 5. Sin embargo, no todos los balones de tamaño 5 son iguales, y la elección del balón afecta a la experiencia de juego:
Presión: el balón debe estar inflado a la presión reglamentaria de fútbol (entre 0,6 y 1,1 kg/cm²). Un balón demasiado inflado rebota de forma más dura y rápida; uno demasiado desinflado rebota de forma blanda e impredecible.
Material de la superficie: los balones con superficie de poliuretano suave son más fáciles de controlar que los de material más duro. Para entrenamiento técnico, un balón de mayor calidad con superficie suave facilita el aprendizaje.
Peso: dentro del tamaño 5, hay variaciones de peso entre distintos balones. Los balones más ligeros son más fáciles de controlar pero se ven más afectados por el viento en juego exterior.
Para competición, los torneos FITEQ suelen especificar el balón oficial. Para entrenamiento, cualquier balón de fútbol de tamaño 5 en buen estado y bien inflado es adecuado.
El calzado
El calzado para teqball depende de la superficie donde se juega:
Interior (parqué, cemento pulido): zapatillas de fútbol sala (futsal) de suela lisa o zapatillas deportivas de interior. Las zapatillas de running no son ideales porque la suela puede ser demasiado gruesa y reducir la sensibilidad del toque.
Exterior (cemento, pavimento): zapatillas de deporte convencionales de suela lisa. Las botas de fútbol con tacos están desaconsejadas para jugar sobre la mesa (pueden dañar la superficie).
La elección más habitual entre los practicantes habituales de teqball son las zapatillas de fútbol sala: ligeras, de suela fina que permite buena sensibilidad en el toque, y con la suela de goma que proporciona el agarre adecuado en superficies lisas de interior.
Mantenimiento de la mesa
Una mesa de teqball bien mantenida dura muchos años. Los cuidados básicos incluyen:
- Limpieza regular de la superficie: con un paño ligeramente húmedo para retirar el polvo y las marcas de balón. Evitar productos abrasivos que puedan rayar la superficie.
- Protección de la superficie: en mesas de interior que se usan irregularmente, una cubierta de tela protege la superficie del polvo y los rayos UV.
- Revisión periódica de la estructura: verificar que los tornillos y conexiones están bien apretados y que el sistema de nivelación funciona correctamente.
- Almacenamiento: las mesas de interior deben almacenarse en condiciones de temperatura y humedad estables para evitar deformaciones de la superficie.
Para las mesas de exterior, la limpieza con agua y jabón neutro después del uso y la cobertura con funda impermeable cuando no se usa son los cuidados mínimos para prolongar su vida útil.