En el tiro con arco de precisión, cada flecha cuenta. Cada pequeña variación en la postura, en la tensión del arco, en la respiración o en la liberación de la cuerda puede desplazar la flecha milímetros que en la diana se traducen en la diferencia entre un 10 y un 9. Cuando hay que repetir eso 72 veces seguidas, la búsqueda de la puntuación perfecta de 720 puntos se convierte en una de las empresas más exigentes del deporte olímpico de precisión.
La ronda de clasificación olímpica
En el tiro con arco olímpico de recurvo, el formato de competición tiene dos fases principales. La primera es la ronda de clasificación o ranking round: 72 flechas disparadas a 70 metros de distancia, organizadas en 12 series de 6 flechas con un tiempo límite por serie. La puntuación obtenida determina el orden de clasificación para las rondas de eliminación directa.
La diana tiene un diámetro de 122 cm y está dividida en anillos concéntricos valorados del 1 al 10. El círculo dorado exterior vale 10 puntos; el círculo interno (el X ring o punto X) también vale 10 puntos pero se usa para desempatar cuando dos arqueros tienen la misma puntuación.
Con 72 flechas y un máximo de 10 puntos cada una, la puntuación máxima teórica es 720 puntos.
La dificultad de mantener la perfección
Lograr la puntuación perfecta de 720 requiere algo más que técnica: requiere una capacidad de concentración sostenida durante toda la ronda, que puede durar más de dos horas. En ese tiempo, factores externos como el viento, la temperatura, la luz cambiante o los ruidos del entorno pueden afectar a la ejecución de cada flecha.
A nivel físico, las variaciones en la musculatura del hombro y del brazo de tensión a lo largo de 72 disparos crean pequeñas inconsistencias. Los mejores arqueros del mundo trabajan específicamente en mantener la misma sensación muscular en el tiro número 72 que en el número 1, lo que exige un acondicionamiento físico muy específico.
Los récords mundiales
Los récords mundiales en la ronda de 72 flechas a 70 metros se sitúan en torno a los 700-720 puntos en la categoría de recurvo. Brady Ellison (EE.UU.) ha establecido algunas de las puntuaciones más altas de la historia del tiro con arco masculino, mientras que en el lado femenino las arqueras surcoreanas han dominado las tablas de récords durante décadas.
El récord absoluto de la categoría recurvo outdoor ha estado múltiples veces en manos de arqueras surcoreanas, quienes han llegado a establecer marcas de 720 puntos en condiciones de competición oficial, homologadas por World Archery.
La importancia estratégica de la clasificación
Más allá del valor simbólico de la puntuación perfecta, la posición en la clasificación tiene importancia estratégica en el formato de competición olímpica. El primer clasificado del ranking round se enfrentará en los octavos de final al clasificado número 64, el emparejamiento más favorable en teoría. Una puntuación alta en la clasificación puede marcar la diferencia en el camino hacia la medalla.
Los entrenadores de élite debaten si conviene intentar la puntuación máxima en la clasificación, asumiendo el riesgo de desgaste mental, o si es mejor gestionar la energía y reservar el nivel máximo para las eliminatorias directas, donde un fallo puede suponer la eliminación inmediata.