El 11 de agosto de 2008, en el Centro Nacional de Tiro de Pekín, Abhinav Bindra marcó un impacto en el centro de la diana electrónica con su último disparo de la final de rifle de aire 10 metros. La puntuación final —700,5 puntos, récord olímpico— le daba el oro olímpico. Para India, el deporte olímpico nunca volvería a ser exactamente igual.
El peso de la historia
India es el segundo país más poblado del mundo y una nación con una historia olímpica que se remonta a 1900. Sin embargo, el deporte olímpico indio ha tenido durante décadas una relación frustrante con las medallas de oro individuales: ningún atleta había sido capaz de llegar a lo más alto del podio en una prueba donde compitiera en solitario, sin compañeros de equipo.
Los oros olímpicos de India antes de Bindra eran todos en hockey hierba, el deporte de equipo en que India dominó el olimpismo entre 1928 y 1980. Después de esa época dorada del hockey, India había acumulado algunas medallas individuales —una plata en tenis, algún bronce en lucha— pero el oro individual se resistía.
Bindra, que venía trabajando hacia este objetivo durante años con una dedicación monumental, cambió eso en cuatro segundos —el tiempo que tardó en disparar su último tiro de la final.
La puntuación histórica
El récord olímpico de Bindra en la final (700,5 puntos) fue el resultado de una actuación de gran consistencia a lo largo de los 10 disparos de la final. No fue un tiro perfecto en el último momento de inspiración dramática: fue el resultado de mantener el nivel durante toda la competición, sin errores graves, con la serenidad de quien ha preparado durante años exactamente ese momento.
Los tiradores que quedaron detrás de Bindra en la final eran algunos de los mejores del mundo: el chino Zhu Qinan (campeón defensor y gran favorito), tiradores europeos de primer nivel. Ganarles a todos, en Pekín, ante el público chino, fue un logro de mérito doble.
El récord que es un espejo del país
Lo que hace del récord de Bindra algo más que una estadística es lo que dice sobre India y el deporte olímpico. Un país de 1.400 millones de personas que ha tardado más de 60 años de participación olímpica en ganar un solo oro individual es un reflejo de las prioridades y la estructura del deporte en ese país, de la falta de inversión sistemática en el deporte olímpico durante décadas.
El oro de Bindra fue, entre otras cosas, el catalizador de un cambio en esa realidad. India no ha ganado otros oros olímpicos individuales desde 2008 (hasta 2024), pero el sistema de apoyo al deporte olímpico ha mejorado radicalmente. Los presupuestos han crecido, las instalaciones se han multiplicado, los jóvenes tienen más oportunidades. El récord de Bindra no es solo un número en una tabla: es el punto de inflexión de una transformación que sigue en marcha.