El tiro olímpico es un deporte de enorme diversidad técnica. Bajo el paraguas de la Federación Internacional de Tiro Deportivo (ISSF) conviven disciplinas tan distintas como abatir platillos en vuelo a alta velocidad o disparar sobre una diana estática a 50 metros con una precisión de décimas de milímetro. Todas ellas tienen en común la exigencia de un control mental y físico extraordinario.
Las tres familias
El programa olímpico de tiro se organiza en tres grandes grupos:
Rifle: El tirador apoya el arma en el hombro y utiliza una mira de anillo. Las pruebas olímpicas son el rifle de aire a 10 metros (60 disparos en clasificación, 24 en la final) y el rifle de 3 posiciones a 50 metros (40 disparos tumbado, 40 de rodillas y 40 de pie). Existe también el rifle de posición tendida a 50 metros, aunque en los últimos ciclos olímpicos ha alternado su presencia en el programa.
Pistola: Se dispara con una sola mano extendida, sin apoyar el arma en ninguna superficie. Las modalidades olímpicas son la pistola de aire a 10 metros, la pistola libre a 50 metros (tiro lento y preciso), la pistola de fuego central a 25 metros y la pistola de fuego rápido a 25 metros. Esta última exige disparar cinco tiros en series de tiempo muy corto, poniendo a prueba la velocidad de reacción además de la precisión.
Escopeta: Se compite contra platillos de arcilla lanzados por máquinas. El foso olímpico (trap) usa una batería de 15 máquinas lanzadoras y el tirador debe abatir 125 platillos en cinco series de 25. El skeet usa dos máquinas en posiciones fijas y el tirador recorre ocho puestos distintos. El double trap, hoy fuera del programa olímpico, lanza dos platillos simultáneos.
Las pruebas mixtas
A partir de los Juegos de Tokio 2020 se incorporaron tres pruebas mixtas por equipos: rifle de aire 10 metros, pistola de aire 10 metros y foso olímpico. Cada equipo está formado por un hombre y una mujer que compiten conjuntamente en la clasificación y en una final por eliminación. Esta novedad ha aumentado el dinamismo del tiro olímpico y ha abierto nuevas combinaciones estratégicas para los países participantes.
Regulación y categorías
La ISSF establece las especificaciones técnicas de cada arma (peso, longitud del cañón, peso del gatillo, tipo de mira) y las condiciones de competición. Las pruebas se celebran en instalaciones cubiertas (10 metros) o al aire libre (25 y 50 metros, escopeta). La distancia estándar para el tiro de precisión interior es de 10 metros, que permite construir polígonos en espacios reducidos y utilizar aire comprimido en lugar de pólvora, facilitando la práctica en zonas urbanas.
La temperatura, la humedad y, sobre todo, el viento son factores críticos en las pruebas al aire libre. Un viento lateral de apenas unos kilómetros por hora puede desviar el proyectil varios milímetros a 50 metros, lo que supone la diferencia entre un 10 y un 9 en la diana. Los tiradores de élite aprenden a leer el viento con banderas colocadas a lo largo del campo de tiro y a ajustar su punto de mira en consecuencia.