Irlanda es la historia de éxito más llamativa del touch rugby europeo. En pocas décadas, el deporte pasó de ser una actividad de expatriados australianos en Dublín a convertirse en uno de los deportes de equipo con mayor crecimiento del país, con una selección nacional que compite de tú a tú con algunas de las mejores del mundo.
Los orígenes en Dublín
El touch rugby llegó a Irlanda a finales de los años 80, de la mano de australianos y neozelandeses que vivían en Dublín. El modelo fue idéntico al que se había repetido en otras ciudades europeas: una comunidad de expatriados introduce el deporte, que gradualmente va siendo adoptado por la población local.
En Irlanda, el proceso fue especialmente rápido gracias a dos factores: la fuerte tradición rugbística del país (el rugby union es uno de los deportes más populares en Irlanda) y el temperamento social de los irlandeses, que encontraron en el touch rugby un deporte de equipo con un componente social muy importante.
Touch Rugby Ireland
Touch Rugby Ireland es la federación nacional que organiza el deporte en el país, afiliada tanto a la European Touch Association como a la Federation of International Touch. La federación organiza el campeonato nacional, las ligas regionales y la participación de Irlanda en competiciones internacionales.
Dublín concentra la mayor actividad de touch rugby del país, pero Cork, Galway y Belfast tienen también comunidades activas y competiciones propias.
Los éxitos internacionales
Lo más llamativo de la selección irlandesa es su rendimiento en las categorías masters del Campeonato Mundial. Irlanda ha conseguido medallas y en algunos casos títulos en categorías como masters 30+ o 35+, compitiendo con equipos australianos y neozelandeses que en teoría deberían estar muy por encima en nivel.
Este éxito en categorías masters refleja la fidelidad de los practicantes irlandeses al deporte: muchos jugadores que empezaron en el touch en los años 90 siguen compitiendo a alto nivel décadas después.
El touch rugby en la cultura deportiva irlandesa
En Irlanda, el touch rugby ha encontrado su nicho especialmente entre los jóvenes profesionales de las ciudades, que buscan un deporte de equipo sin el compromiso de tiempo y entrenamiento que exige el rugby union convencional. Las ligas nocturnas de Dublín y Cork son un fenómeno social en sí mismas.
El deporte también ha calado en la comunidad estudiantil: varias universidades irlandesas tienen equipos de touch rugby y organizan torneos universitarios propios.
Un modelo de desarrollo para Europa
Irlanda es el ejemplo que muchos países europeos miran cuando quieren desarrollar el touch rugby. Su modelo de crecimiento gradual, basado en comunidades locales fuertes, ligas accesibles y una federación activa, es aplicable a muchos otros contextos europeos y es la razón por la que la ETA (European Touch Association) considera a Irlanda como uno de sus casos de éxito más destacados.