El juego rápido es una de las armas más poderosas en touch rugby. Cuando un equipo consigue reanudar el juego antes de que los defensores completen su repliegue, crea ventajas numéricas temporales que pueden traducirse en avances de campo o incluso en ensayos. La velocidad de ejecución del tap y el posicionamiento de los compañeros de apoyo son los factores determinantes.
La técnica correcta del tap
El tap se ejecuta en el punto exacto donde el touch se produjo. El portador puede realizar el tap tocando el suelo con el pie mientras sostiene el balón, o depositando brevemente el balón en el suelo y recogiéndolo. El tiempo que tarda en realizar el tap es tiempo que los defensores usan para replegarse cinco metros. Por eso, los mejores equipos practican el tap hasta que el gesto sea completamente automático y se ejecute en décimas de segundo.
Posicionamiento de los compañeros de apoyo
Para que el juego rápido funcione, los compañeros del portador deben estar cerca y bien posicionados en el momento del tap. Los jugadores que siguen al portador durante su carrera, en posición diagonal ligeramente retrasada, son los que pueden recibir el pase inmediatamente después del tap. Si estos apoyos no están cerca o si llegan tarde, el portador debe esperar y la ventaja del juego rápido desaparece.
Leer si los defensores han replegado
Antes de ejecutar el tap rápidamente, el portador debe hacer una lectura instantánea de la posición de los defensores. Si varios rivales aún no han completado el repliegue de cinco metros, el tap rápido crea una superioridad real que vale la pena explotar. Si todos los defensores ya están en posición, no hay ventaja táctica en el tap rápido y el equipo puede tomarse un momento para organizar la jugada siguiente.
El tap como decisión táctica
La velocidad del tap no siempre debe ser máxima. A veces, retrasar ligeramente el tap permite a un compañero mejor posicionado llegar al punto de apoyo, o da tiempo para que un atacante complete un corte que va a crear el espacio decisivo. La decisión entre tap rápido y tap controlado es una habilidad táctica que separa a los jugadores principiantes de los avanzados.
Entrenamiento del juego rápido
Las mejores sesiones de entrenamiento de juego rápido en touch rugby combinan ejercicios de tap individual con cronómetro, secuencias de tap-pase-carrera en pequeños grupos y partidos con reglas modificadas que premian el juego rápido. Simular las condiciones de fatiga del partido real en el entrenamiento, ejecutando el tap y el pase cuando el jugador ya está cansado, prepara al equipo para mantener la velocidad de ejecución en los momentos más exigentes del partido.