Jordi Xammar Cañizares es uno de los mejores regatistas españoles de la historia en vela olímpica de biplaza y el artífice —junto a Nicolás Rodríguez García-Paz— de la medalla de plata en la clase 470 de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el mejor resultado histórico de España en esa disciplina.
El regatista y su clase: el 470
La clase 470 es una de las más técnicas y exigentes del programa olímpico de vela ligera. Es un biplaza de 4,7 metros de eslora en el que el patrón (skipper) dirige el barco y el tripulante (crew) gestiona las velas de proa (foque y spinnaker) y usa el trapecio para estabilizar el barco. La combinación de habilidades náuticas entre patrón y tripulante debe ser perfecta: un solo error de coordinación puede arruinar una maniobra y perder posiciones clave.
Para el 470, el peso ideal de la tripulación combinada ronda los 130-145 kg, lo que lo diferencia del Finn (que premia pesos individuales altos) y del 49er (que premia equipos más ligeros y ágiles).
La construcción de una pareja olímpica
Xammar y Rodríguez empezaron a competir juntos varios años antes de Tokio y construyeron su sociedad deportiva de forma progresiva. La dinámica patrón-tripulante en el 470 va mucho más allá de la técnica: requiere una comunicación constante, una confianza mutua absoluta y una capacidad de adaptación táctica conjunta que solo se desarrolla con miles de millas de entrenamiento compartido.
El circuito de 470 es enormemente competitivo, con potencias como Australia, Gran Bretaña, Grecia, Nueva Zelanda y Croacia compitiendo regularmente por los primeros puestos. Que una pareja española llegara a Tokio como candidata real al podio fue el resultado de años de trabajo constante y de un nivel de exigencia que pocos equipos mantienen durante tanto tiempo.
Tokio 2020: la plata que vale un oro
Los Juegos Olímpicos de Tokio se disputaron en 2021 (retrasados un año por la pandemia de COVID-19), con la bahía de Sagami como escenario de las regatas de vela. Las condiciones en Sagami son particulares: vientos variables, corrientes moderadas y un entorno sin apenas referentes terrestres que complican la lectura del viento.
Xammar y Rodríguez navegaron una serie clasificatoria de alto nivel, manteniéndose en los primeros puestos con una consistencia que les situó como candidatos reales al podio antes de la carrera de medallas. En la medal race, la pareja española luchó hasta el último momento por el oro, pero la pareja australiana de Mathew Belcher y Will Ryan fue superior en esa última y decisiva carrera.
La plata fue recibida con enorme alegría en España: era la primera medalla olímpica española en vela desde hacía varios Juegos y el mejor resultado histórico de un equipo español en el 470.
El desafío de París 2024: el 470 mixto
Para los Juegos Olímpicos de París 2024, la clase 470 se transformó en una clase mixta: el patrón y el tripulante deben ser de distinto género. Esta decisión de World Sailing supuso un cambio drástico para todos los equipos establecidos en la clase masculina y femenina: debían reorganizarse completamente, encontrar nuevos compañeros y adaptar su técnica y comunicación.
Para Xammar, que había pasado años perfeccionando su sociedad con Rodríguez, el cambio fue un reto mayúsculo. La transición hacia el 470 mixto con una nueva compañera requirió reconstruir desde cero muchos aspectos de la dinámica de equipo, aunque la experiencia acumulada en la clase constituyó un punto de partida privilegiado.
Referencia para la vela española
Jordi Xammar es, junto a Joan Cardona, el referente más visible de la vela olímpica española contemporánea. Su trayectoria demuestra que España puede competir al máximo nivel mundial en vela de biplaza, y su medalla de plata en Tokio es un hito que permanecerá en los libros de historia del deporte náutico español.