Si hay un velero que ha definido la vela del siglo XX y XXI más que cualquier otro, ese es el Optimist. Un barquito de cuatro metros de eslora diseñado para que los niños lo construyeran ellos mismos se ha convertido, contra todo pronóstico, en el velero más producido de la historia (superando incluso al Laser/ILCA) y en el punto de partida obligatorio de prácticamente toda la élite olímpica mundial.
El origen: un club de optimistas en Florida, 1947
En 1947, el Clearwater Optimist Club de Florida (EE.UU.) necesitaba un proyecto para mantener a los jóvenes del barrio activos y alejados de los problemas. La idea era crear un velero que los propios chicos pudieran construir con sus manos a partir de materiales de desecho: tablas de madera barata, tornillos y pintura.
Encargaron el diseño al arquitecto naval local Clark Mills, que en pocas horas esbozó un barco de formas deliberadamente sencillas: casco casi rectangular (lo que simplificaba enormemente su construcción en madera), una sola vela pequeña de botalón, sin génova ni spinnaker, sin trapecio. El nombre “Optimist” era el del club patrocinador, y hacía referencia al optimismo que el club quería transmitir a los jóvenes.
La expansión global: de Florida al mundo
Durante los años 50 y 60, el Optimist salió de Florida y comenzó a expandirse por Europa, primero en los países escandinavos (que lo adoptaron masivamente), luego por toda Europa Occidental y finalmente por prácticamente todos los países costeros del mundo. En cada país, el Optimist fue adaptado para poder construirse localmente a muy bajo coste.
La clave del éxito global fue la estandarización de las medidas gestionada por la International Optimist Dinghy Association (IODA), que garantizaba que un Optimist construido en España fuera idéntico en competición a uno construido en Brasil o Corea del Sur. Esta igualdad de equipamiento, combinada con el bajo coste y la facilidad de manejo para niños pequeños, convirtió al Optimist en el estándar universal de la vela infantil.
Las características técnicas
El Optimist es un velero diseñado específicamente para niños de 6 a 15 años:
- Eslora: 2,31 metros (¡poco más de dos metros!).
- Peso del casco: mínimo 35 kg (los modernos de fibra de vidrio rondan los 35-40 kg).
- Vela: una sola vela de 3,5 m², sin foque, con botalón y botavara muy cortos.
- Crew: una sola persona (monoplaza).
- Orza: orza abatible que puede subirse para navegar en aguas poco profundas.
La ausencia de génova y spinnaker simplifica enormemente el aprendizaje: el niño solo tiene que gestionar una vela y aprender los conceptos básicos de ceñida, través y popa antes de pasar a clases más complejas.
El Campeonato del Mundo: el evento juvenil más grande del mundo
El Campeonato del Mundo de Optimist (Optimist World Championship) se celebra anualmente y es el evento deportivo juvenil más grande del mundo en términos de participación internacional. Cada edición reúne entre 200 y 300 regatistas de más de 60 países, convirtiendo cada campeonato en un auténtico microcosmos del deporte olímpico mundial.
España ha sido históricamente una de las naciones más fuertes en el Optimist World Championship, con representantes en todas las ediciones y varios puestos de podio a lo largo de los años.
La cultura del Optimist en España
España tiene una de las culturas de vela infantil más desarrolladas de Europa. Los clubes náuticos de Palma de Mallorca, Valencia, Barcelona, Vigo, Santander y las islas Canarias cuentan con escuelas de vela que entrenan a cientos de niños en Optimist cada año. El circuito nacional de Optimist, organizado por la Real Federación Española de Vela (RFEV), incluye regatas en todas las costas españolas y culmina en un campeonato nacional de altísimo nivel.
El Trofeo Princesa Sofía de Palma incluye históricamente competiciones de Optimist, siendo una de las regatas de referencia del calendario europeo juvenil.
El puente entre el Optimist y el olimpismo
Prácticamente todos los campeones olímpicos españoles de vela —José Luis Doreste, Jordi Xammar, Joan Cardona— comenzaron navegando en Optimist. La progresión típica es:
- Optimist (6-15 años): aprender las bases, competir localmente y regionalmente.
- ILCA 4 o 420 (13-18 años): primera clase de “adultos”, con génova y mayor potencia.
- ILCA 6/7 o 49er (17+ años): categoría de élite preolímpica.
- Selección nacional y Juegos Olímpicos (20-35 años): la cúspide.
El Optimist no es solo un velero: es el primer idioma de la vela olímpica. Aprender a navegar en Optimist es aprender a leer el viento, a salir por babor o estribor, a rodear una marca, a sufrir una pérdida táctica y a superarla. Todo lo que define al regatista olímpico tiene sus raíces en los primeros años de regatas de Optimist.