La salida en vela ligera es, junto con el rondeo de la primera marca, el momento más decisivo de una carrera. Una buena salida puede proporcionar una ventaja de varias posiciones imposible de recuperar; una mala salida, o peor aún, un OCS (cruzar la línea antes de tiempo), puede arruinar toda la regata. Los mejores regatistas del mundo dedican miles de horas a perfeccionar su técnica de salida.
La secuencia de cinco minutos
El procedimiento de salida olímpico está estandarizado en las Reglas de Regata de Vela (RRS) y sigue una secuencia precisa de señales visuales y sonoras:
| Tiempo antes de la salida | Señal visual | Señal sonora |
|---|---|---|
| 5 minutos | Iza bandera de clase/clase | 1 toque |
| 4 minutos | Iza bandera preparatoria (P, I, Z o bandera negra) | 1 toque |
| 1 minuto | Arriada bandera preparatoria | 1 toque largo |
| 0 minutos (SALIDA) | Arriada bandera de clase | 1 toque |
Durante los cinco minutos previos a la salida, los barcos pueden navegar libremente cerca de la línea, posicionarse y acelerar. El objetivo es cruzar la línea exactamente en el momento de la señal de salida, a plena velocidad y en la posición más ventajosa posible.
La línea de salida
La línea de salida está formada por dos extremos:
- Extremo de estribor (barco del comité): el barco del comité de regatas, desde el que se da la salida y se controla la línea.
- Extremo de babor (pin end): una boya anclada en el extremo opuesto de la línea.
La línea rara vez es perfectamente perpendicular al viento. Cuando está sesgada (favoritea un extremo), todos los regatistas quieren salir desde el extremo más ventajoso, lo que genera una alta concentración de barcos y aumenta el riesgo de infracciones.
La regla OCS: el mayor enemigo del regatista
OCS (On Course Side) es la infracción más frecuente en las salidas. Un barco comete OCS cuando:
- Cruza la línea de salida antes de que se dé la señal.
- Se encuentra en el lado del recorrido (entre la línea y la primera marca) en el momento de la salida.
El barco identificado como OCS debe regresar al lado previsorio de la línea, cruzarla completamente y volver a salir. Este proceso puede costarle varios minutos y decenas de posiciones. En una regata olímpica, un OCS en una carrera importante puede ser determinante para el resultado final de la serie.
Las banderas preparatorias y sus implicaciones
La bandera preparatoria indica qué penalización se aplicará en caso de OCS:
- Bandera P (azul con cuadrado blanco): la estándar. El barco OCS debe regresar a salir.
- Bandera I: si un barco OCS está en la zona de la marca, también debe rodear o cruzar la línea antes de salir de nuevo.
- Bandera Z: los barcos en el lado del recorrido en el último minuto antes de la salida reciben una penalización de 20% aunque completen la salida correctamente.
- Bandera negra: cualquier barco identificado en el lado del recorrido en el último minuto queda descalificado de esa carrera, sin posibilidad de apelación.
La bandera negra se usa solo en situaciones excepcionales, generalmente cuando se han producido varias salidas nulas consecutivas en condiciones de mucha tensión.
La salida nula: general recall
Si demasiados barcos cometen OCS, el comité puede declarar una salida nula (general recall): se iza la primera bandera de sustitución y se da una señal sonora de dos toques. Toda la flota debe regresar y se repite la secuencia de salida desde el principio. Las salidas nulas son frustrantes para regatistas y organización, y son más frecuentes en flotas muy numerosas o con mucha tensión competitiva.
La táctica de salida
Los mejores regatistas trabajan varios aspectos antes de cada salida:
- Análisis del sesgo de la línea: ¿cuál de los dos extremos es más favorable? Suele calcularse mediante maniobras de proa al viento en el centro de la línea.
- Posicionamiento: encontrar un hueco libre en el extremo elegido, sin quedar bloqueado por barcos de barlovento ni de sotavento.
- Aceleración: llegar al cruce de la línea con el barco a plena velocidad y bien veneado.
- Defensa: proteger el espacio lateral (sotavento) para poder acelerar libremente sin que otro barco bloquee el viento.
La salida perfecta es aquella en la que el regatista cruza la línea justo al toque de bocina, en el extremo más favorable, con velocidad máxima y espacio libre para navegar. Conseguirla en una flota de 50 barcos es uno de los mayores retos del deporte.