Uno de los grandes retos de la vela de competición es que los barcos no son todos iguales. A diferencia del atletismo —donde todos los corredores son humanos con capacidades físicas similares— en vela compiten embarcaciones de 7 metros y de 20 metros, con velas de 50 m² y de 200 m², con cascos planos y quillas profundas. Para que esta diversidad no impida la competición, existen los sistemas de handicap.
Qué es el tiempo corregido
El principio básico de cualquier sistema de handicap es convertir el tiempo real (el tiempo que tardó el barco en completar el recorrido) en un tiempo corregido aplicando un factor que penaliza o beneficia al barco según sus características teóricas de velocidad.
Un barco rápido tiene un factor de corrección bajo (o un coeficiente multiplicador superior a 1, dependiendo del sistema), lo que significa que su tiempo real se multiplica o se le añaden segundos. Un barco más lento recibe un factor favorable que reduce su tiempo real. El resultado, si el sistema es perfecto, es que un barco lento pero bien navegado llega al mismo tiempo corregido que un barco rápido bien navegado.
El sistema IRC
El IRC (International Rating Certificate) es el sistema de handicap offshore más extendido en Europa y especialmente en el Reino Unido, Francia y España. Es gestionado conjuntamente por el RORC (Royal Ocean Racing Club) y la Union Nationale pour la Course au Large (UNCL) francesa.
La característica más peculiar del IRC es que su fórmula de cálculo es confidencial. Los armadores conocen el factor (TCC, Time Correction Coefficient) que se asigna a su barco, pero no saben exactamente cómo se calculó ni qué elementos influyeron más. Esto tiene una ventaja importante: reduce el “gaming” del sistema, es decir, la modificación del barco para obtener un rating artificialmente favorable.
Para obtener un certificado IRC, el barco debe ser medido por un medidor oficial, que toma datos de eslora, manga, francobordo, superficie vélica, peso del quillote y otras características. Con esos datos, el sistema genera el TCC.
El sistema ORC
El ORC (Offshore Racing Congress) es más transparente y más complejo. Usa un modelo de velocidad predicha llamado VPP (Velocity Prediction Program), que calcula teóricamente a qué velocidad debería navegar el barco con distintos vientos y distintos ángulos. Con estas curvas de velocidad, el sistema genera un handicap diferente según las condiciones de la regata.
Esto hace que el ORC sea potencialmente más preciso que el IRC, porque tiene en cuenta que un barco puede ser mejor o peor según si el viento es fuerte o flojo, si el recorrido es de ceñida o de popa. Sin embargo, también es más complejo de entender y de gestionar.
El ORC es el sistema preferido en regatas de alta competición y en eventos de la World Sailing donde participan barcos muy diferentes.
¿Tiempo real o tiempo corregido?
En una regata con handicap, el orden de llegada al final del recorrido (tiempo real) no determina el resultado. Un barco grande y rápido puede cruzar la línea de llegada en primer lugar, pero si su handicap es alto, puede terminar último en el resultado corregido. Y viceversa: un barco pequeño puede llegar al final mucho después que todos los demás y, una vez aplicado el factor corrector, haber “ganado” la regata.
Esta dinámica hace que las regatas con handicap sean emocionantes hasta el último momento: a menudo los regatistas no saben si han ganado o perdido hasta que los organizadores publican los resultados corregidos, que pueden tardar varios minutos tras la llegada del último barco.
Monotipos: cuando no hay handicap
En las regatas de un solo diseño (one design), todos los barcos son iguales (o casi idénticos, dentro de tolerancias muy estrechas). En estas clases —Laser, 49er, Star, Finn, Optimist, y la mayoría de clases olímpicas— no hay handicap: el orden de llegada es el orden de clasificación. La competición es puramente de navegación y táctica, sin la variable de la ecuación de compensación.
La tendencia en los últimos años en la vela de élite es hacia los monotipos incluso en offshore (como el IMOCA 60 del Vendée Globe o el AC75 de la Copa América), lo que hace que los resultados sean más limpios y fáciles de comunicar al público general.