Los puntos de marcha son los diferentes ángulos en los que un velero puede navegar respecto a la dirección del viento. Entenderlos es fundamental porque cada punto de marcha requiere una posición diferente de las velas, del cuerpo y del barco. Son el vocabulario básico de cualquier navegante.
La ceñida: navegar contra el viento
La ceñida (también llamada barlovento o bolina cerrada) es el punto de marcha en el que el barco navega en el ángulo más cerrado posible respecto al viento, sin entrar en el ojo del viento donde las velas perderían toda sustentación. El ángulo típico en vela ligera es de 30 a 45 grados respecto al viento.
En ceñida, las velas se cazan al máximo (muy cerradas, casi paralelas al eje del barco). El barco tendrá tendencia a escorar: el peso del tripulante debe compensar esa escora colgándose en la borda de barlovento. Es el punto más técnico y el que requiere más atención al trim de las velas.
Para ganar distancia contra el viento, se navega en ceñida de un bordo al otro haciendo zigzag, en una técnica llamada ceñidura o barloventeo.
El través: el punto más equilibrado
El través es el punto de marcha perpendicular al viento: el viento llega exactamente por el costado del barco. Las velas se posicionan a aproximadamente 45 grados del eje del barco. Es el punto de marcha más equilibrado: ni demasiado cerrado como la ceñida ni tan abierto como la empopada.
En través, la velocidad suele ser alta y el barco es relativamente fácil de controlar. Es el punto de referencia para aprender el trim de las velas, ya que los errores de ajuste son más evidentes que en otros ángulos.
El largo: velocidad y apertura
El largo es el punto de marcha entre el través y la empopada, con el viento llegando en un ángulo de unos 120-150 grados respecto a la proa. Las velas se largan considerablemente hacia el exterior del barco. Es uno de los puntos más rápidos y más gratificantes de navegar porque la velocidad es alta y el control es relativamente sencillo comparado con la ceñida.
Muchas embarcaciones de vela ligera alcanzan su velocidad máxima en largo. En regata, el largo de bajada (después de rodear la boya de barlovento) es el segmento donde más terreno se puede ganar o perder según la táctica de ángulo y el uso del spinnaker.
La empopada: viento por la popa
La empopada (o navegación con viento en popa) es el punto de marcha en el que el viento llega directamente por la popa del barco. Las velas se largan al máximo hacia los costados del barco, casi perpendiculares al eje.
Es el punto de marcha más intuitivo para entender (el viento empuja desde atrás) pero también uno de los más peligrosos en vela ligera. El riesgo principal es el gibe involuntario: si el barco oscila y el viento pasa al otro lado de la mayor, el botavara puede girar bruscamente de un lado al otro con fuerza considerable.
Zonas prohibidas: el ojo del viento y zona de popa
No se puede navegar directamente contra el viento ni exactamente con el viento en popa en todas las embarcaciones. El arco de «zona muerta» frente al barco (aproximadamente 40-60 grados centrado en el eje del viento) es el ojo del viento, donde las velas flamean y el barco pierde impulso. Entrar en esa zona se llama «aguantarse» o «meterse en el ojo», y es lo que hay que evitar en las maniobras de tack.