Si el siglo XX estuvo marcado por el dominio soviético y la rivalidad Fischer-Karpov-Kasparov, el siglo XXI ha traído una transformación sin precedentes en la historia del ajedrez: la democratización total del juego gracias a internet y la aparición de Magnus Carlsen, el jugador más dominante de la era moderna.
El ajedrez en internet: de nicho a fenómeno global
El ajedrez online existe desde los primeros días de internet. El Internet Chess Club (ICC), fundado en 1992, fue la primera gran plataforma y durante años fue el hogar virtual de los mejores jugadores del mundo. Pero la verdadera revolución llegó con Chess.com (2007) y Lichess (2010).
Chess.com apostó por un modelo accesible, con una interfaz cuidada y funcionalidades para todos los niveles. Lichess, creado por el programador francés Thibault Duplessis, optó por ser completamente gratuito y de código abierto. Juntas, estas dos plataformas pusieron el ajedrez al alcance de decenas de millones de personas que nunca habrían entrado en un club o comprado un libro de ajedrez.
La pandemia y el efecto “Gambito de Dama”
La pandemia de COVID-19 fue, paradójicamente, un punto de inflexión para el ajedrez. Con el mundo en confinamiento y los deportes tradicionales paralizados, el ajedrez online vivió un crecimiento explosivo. Chess.com pasó de aproximadamente 30 millones de usuarios en 2019 a más de 100 millones en 2022.
En octubre de 2020, en pleno primer año de pandemia, Netflix estrenó Gambito de Dama, una miniserie sobre una jugadora de ajedrez ficticia. El éxito fue global y masivo: la serie fue vista por más de 60 millones de hogares en sus primeras cuatro semanas, récord para una miniserie de Netflix en aquel momento. El efecto en el ajedrez fue inmediato: las búsquedas de “ajedrez” en Google se dispararon, las ventas de tableros físicos se multiplicaron y las inscripciones en plataformas online se dispararon.
Magnus Carlsen: el rey de la era moderna
Magnus Carlsen (nacido en 1990 en Tønsberg, Noruega) es el jugador dominante de la era contemporánea. Campeón del mundo desde 2013 hasta 2023, cuando renunció voluntariamente a defender el título, ha dominado el ajedrez de una manera que no se veía desde los mejores tiempos de Kasparov o Fischer.
Carlsen ha establecido el Elo más alto de la historia (2882 puntos en mayo de 2014), ha ganado el Campeonato del Mundo cinco veces consecutivas y ha sido simultáneamente el número uno mundial en ajedrez clásico, rápido y blitz, algo sin precedentes en la historia del juego.
Pero más allá de sus logros sobre el tablero, Carlsen ha sido fundamental para la popularización del ajedrez en la era digital. Su presencia en plataformas online (juega habitualmente con pseudónimos en Chess.com y Lichess), su participación en torneos de streaming y su accesibilidad como figura pública han acercado el ajedrez a generaciones que crecieron con internet.
Los torneos de streaming y la nueva audiencia
Uno de los fenómenos más llamativos de la última década ha sido la explosión de los torneos de ajedrez en plataformas de streaming como Twitch. Figuras como el Gran Maestro Hikaru Nakamura (el jugador más seguido en Twitch), la streamer Alexandra Botez o el entertainer Levy Rozman (“GothamChess”) han creado comunidades de millones de seguidores que consumen ajedrez como entretenimiento, no solo como deporte.
El Chess.com Global Championship y otros torneos online han atraído audiencias de cientos de miles de espectadores simultáneos, cifras impensables hace apenas diez años para un deporte mental. El ajedrez ha encontrado en internet y en el streaming una segunda juventud que lo ha convertido en uno de los deportes de más rápido crecimiento del siglo XXI.