Del Super Series al World Tour
El circuito profesional del bádminton lleva décadas evolucionando. El BWF Super Series, lanzado en 2007, fue el primer intento serio de crear un circuito global estructurado y con marca propia. En 2018, la Badminton World Federation lo reformó en profundidad y creó el BWF World Tour, con una estructura de niveles más clara, mayor dotación económica y un sistema de puntuación rediseñado.
El resultado es un circuito que abarca entre veinte y veinticinco torneos al año distribuidos en tres continentes, con sedes fijas que incluyen algunos de los mercados de bádminton más importantes del mundo y otros que la BWF quiere desarrollar estratégicamente.
La estructura de niveles
El BWF World Tour se organiza en cuatro niveles, cada uno con su dotación económica y sus puntos de ranking:
- Super 1000: Los torneos de mayor prestigio económico y deportivo. Incluyen el All England Open, el Indonesia Open, el China Open y el Fuzhou China Open. La dotación puede superar el millón de dólares.
- Super 750: Torneos de alto nivel como el Korea Open, el Thailand Open o el French Open.
- Super 500: Un escalón más amplio que incluye torneos en Asia, Europa y América.
- Super 300: El nivel de entrada al World Tour, con torneos en mercados en desarrollo del bádminton.
La Final del World Tour
El plato fuerte del circuito es la Final del BWF World Tour, que se celebra en diciembre y reúne a los ocho mejores jugadores de cada categoría según el ranking acumulado durante la temporada. Es el torneo más selectivo del año, por delante de los propios Super 1000, ya que solo pueden participar los mejores de cada modalidad.
Guangzhou (China) ha sido la sede habitual de la Final en años recientes, aunque la BWF ha explorado otras candidaturas.
Impacto económico y profesionalización
El World Tour ha supuesto un salto cualitativo en la profesionalización del bádminton. Las dotaciones económicas totales del circuito superan los cien millones de dólares anuales, lo que permite a los mejores jugadores del mundo vivir exclusivamente del deporte con ingresos comparables a otros deportes de raqueta.
El sistema de ranking del World Tour también determina las clasificaciones para los Juegos Olímpicos y los Campeonatos del Mundo, lo que le da una importancia estratégica que va más allá del simple dinero del premio. Ganar en el circuito no es solo una cuestión de ingresos: es la forma de garantizarse un puesto en las competiciones más importantes del calendario.