Lee Chong Wei es la figura más importante en la historia del bádminton malayo y uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Su carrera estuvo marcada por el dominio del ranking mundial durante más de una década y por una rivalidad épica con el chino Lin Dan que produjo algunos de los mejores partidos que el bádminton ha conocido. Su historia es también la del deportista que alcanza la grandeza incluso sin conquistar el título máximo.
Inicios y carrera
Lee Chong Wei nació el 21 de octubre de 1982 en Georgetown, en el estado de Penang, Malasia. A los once años comenzó a practicar bádminton de manera más seria, y su progresión fue rápida gracias a su velocidad de movimiento y su facilidad para dominar los fundamentos técnicos del juego.
Con dieciséis años ya formaba parte del equipo nacional juvenil, y a los veinte debutó con la selección absoluta. Su carrera en el circuito internacional despegó definitivamente en 2006, cuando comenzó una racha de resultados que le llevaría al número uno del mundo.
La primera vez que alcanzó el puesto de mejor jugador del mundo fue en 2008, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Pekín. Allí llegó a la final contra Lin Dan, en un partido que Malasia siguió con expectación nacional. Lee Chong Wei perdió el partido pero capturó el corazón de su país.
Logros y récords
El palmarés de Lee Chong Wei tiene una magnitud que pocos deportistas pueden igualar:
- 349 semanas como número uno del ranking mundial, el récord histórico del bádminton masculino
- 3 medallas de plata olímpicas: Pekín 2008, Londres 2012 y Río 2016
- 3 medallas de plata en los Campeonatos del Mundo (2011, 2013, 2015)
- 12 títulos en el All England, el torneo más antiguo y prestigioso del bádminton
- Múltiples títulos en el Abierto de Malasia, Abierto de Japón y otras pruebas del circuito BWF
Aunque nunca ganó un oro olímpico ni un Mundial —los dos grandes títulos que se le resistieron—, su consistencia en el tiempo, sus récords de permanencia en lo alto del ranking y su dominio del circuito BWF durante años le colocan entre los más grandes.
Estilo de juego
Lee Chong Wei destacaba por una velocidad de movimiento extraordinaria y unos reflejos excepcionales. Su juego estaba basado en la rapidez de respuesta y en la capacidad de defender situaciones comprometidas que para otros jugadores habrían sido puntos perdidos. Sus recuperaciones en la red eran consideradas las mejores del circuito.
En ataque, su punto más fuerte era el juego desde la mitad de pista hacia adelante: ataques rápidos y redirecciones de volante que dejaban a sus rivales sin tiempo de reacción. En la parte final de los rallies, su capacidad de acelerar el ritmo era casi sin igual.
Legado e impacto en el bádminton
En Malasia, Lee Chong Wei es una leyenda nacional. Su imagen ha estado omnipresente en la cultura deportiva del país durante más de una década, y su rivalidad con Lin Dan fue el motor que mantuvo el bádminton en el primer plano mediático del deporte asiático. Ambos reconocieron en múltiples ocasiones que el otro fue el catalizador que les obligó a ser mejores.
Su retirada en 2019, motivada por el cáncer, fue vivida en Malasia como una pérdida nacional. El Gobierno le concedió el título de «Datuk», uno de los más altos honores del país, y su imagen sigue siendo ampliamente utilizada para promover el deporte entre los jóvenes malayos.
La historia de Lee Chong Wei es la de un campeón que no siempre ganó el título, pero que nunca dejó de competir con dignidad y excelencia.