Lin Dan es el nombre que define el bádminton masculino de principios del siglo XXI. Con una colección de títulos que ningún jugador ha logrado igualar —dos oros olímpicos y cinco campeonatos del mundo— y un estilo de juego espectacular que convirtió los partidos en espectáculos, «Super Dan» es la referencia absoluta del deporte en su versión más competitiva.
Inicios y carrera
Lin Dan nació el 14 de octubre de 1983 en Longyan, en la provincia de Fujian, China. A los cinco años comenzó a practicar bádminton de forma informal, y a los nueve fue seleccionado para la escuela deportiva local, dando así sus primeros pasos en el sistema de alto rendimiento chino.
Con quince años ingresó en el equipo nacional, donde fue forjando su juego bajo la exigente metodología del bádminton chino. Sus primeras actuaciones en el circuito internacional ya mostraban una combinación poco habitual: velocidad de piernas excepcional, potencia en los remates y una cabeza fría para gestionar los momentos decisivos.
Su primera gran conquista llegó en los Campeonatos del Mundo de 2006, el primero de sus cinco títulos mundiales. A partir de ahí, su dominio fue casi absoluto durante la siguiente década. La rivalidad con el malayo Lee Chong Wei se convirtió en el eje central del bádminton internacional: los dos se enfrentaron en las finales de los Juegos de Pekín 2008 y Londres 2012, y Lin Dan ganó ambas de forma apasionante.
Logros y récords
El palmarés de Lin Dan es el más completo en la historia del bádminton masculino:
- 2 medallas de oro olímpicas: Pekín 2008 y Londres 2012
- 5 títulos del Campeonato del Mundo: 2006, 2007, 2009, 2011 y 2013
- 5 títulos de la Sudirman Cup con el equipo de China
- 5 títulos de la Thomas Cup con el equipo de China
- 6 veces campeón del All England, el torneo más prestigioso del circuito
Es el único jugador en la historia en haber completado el llamado «Super Grand Slam»: ganar los Juegos Olímpicos, los Mundiales, el All England, los Juegos Asiáticos, los Juegos de la Mancomunidad, la Thomas Cup, la Sudirman Cup y el World Games.
Estilo de juego
Lin Dan era un jugador de juego total. Dominaba desde la red hasta el fondo de pista, con ataques explosivos y una defensa sólida que le permitía recuperarse de situaciones comprometidas. Su remate —el smash— era especialmente poderoso, con velocidades de volante que superaban los 350 km/h.
Pero quizás su mayor virtud era mental: la capacidad de mantenerse sereno en los momentos de máxima presión y de encontrar soluciones tácticas inesperadas cuando el partido se ponía en su contra. Sus finales contra Lee Chong Wei quedaron grabadas en la memoria del deporte por la intensidad y la calidad del juego exhibido.
Legado e impacto en el bádminton
Lin Dan llevó el bádminton a audiencias de cientos de millones de personas en China, transformando un deporte ya popular en ese país en un fenómeno de masas. Sus apariciones en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 —ante su propio público— generaron una atención mediática sin precedentes para el bádminton.
Su rivalidad con Lee Chong Wei es considerada una de las grandes rivalidades del deporte mundial del siglo XXI, comparable en intensidad y calidad a las de Federer-Nadal en tenis o Ali-Frazier en boxeo. Ambos se han reconocido mutuamente como la razón por la que el otro fue mejor.
Tras anunciar su retirada en 2020, Lin Dan deja un legado como el jugador más completo y ganador en la historia de su deporte.