El sistema de puntuación del baloncesto 3x3 crea una dinámica anotadora única que no tiene equivalente en ningún otro deporte de equipo. El techo de 21 puntos como condición de victoria por un lado, y la posibilidad de ganar cada posesión con un solo lanzamiento de 2 puntos por otro, generan una compresión dramática de la puntuación que hace de cada punto algo extraordinariamente valioso.
Los partidos del FIBA 3x3 World Tour y del circuito olímpico se disputan con un límite doble: gana el equipo que primero llega a 21 puntos, o el que va ganando cuando se cumplen los 10 minutos de tiempo reglamentario. Esta combinación de límite por puntos y límite temporal hace que los registros anotadores extremos —los partidos en los que un equipo anota 21 puntos muy rápido, o los que terminan con el marcador completo— tengan un significado especial. Un equipo que marca 21 puntos antes de que acabe el tiempo ha sido absolutamente dominante: ha necesitado, de media, menos de 30 segundos por punto en todo el partido.
Los jugadores que acumulan los mayores registros individuales en el circuito son casi siempre los que combinan eficiencia desde el arco de 2 puntos con capacidad de penetración para los tiros de 1. Dušan Bulut ha sido históricamente el jugador más capaz de sumar puntos en cualquier situación del partido, alternando el tiro exterior de 2 con la penetración para forzar faltas o anotar cerca del aro. Karlis Lasmanis, de Letonia, ha batido marcas individuales con sus mates y sus tiros desde el arco en torneos del circuito, incluyendo las históricas actuaciones en los Juegos de Tokyo 2020. La estadística de puntos por partido en el 3x3 de élite revela que los grandes anotadores del circuito mantienen promedios de entre 6 y 10 puntos en torneos de alto nivel, una cifra que, en el contexto de partidos que raramente superan los 21 puntos totales de un equipo, representa una contribución porcentual enorme al esfuerzo colectivo.