El 28 de julio de 2021, en el Aomi Urban Sports Park de Tokio, dos equipos escribieron para siempre sus nombres en la historia del baloncesto mundial: los primeros campeones olímpicos de la historia del baloncesto 3x3. La jornada fue el punto culminante de un largo proceso que comenzó en 2007, cuando FIBA inició la construcción de un circuito mundial para la modalidad de tres contra tres, con la vista puesta en la eventual inclusión olímpica del deporte.
Letonia ganó el oro masculino con un equipo de cuatro jugadores —Nauris Miezis, Agnis Cavars, Karlis Lasmanis y Edgars Krumins— que representó a un país de menos de dos millones de habitantes. La victoria letona fue una de las grandes sorpresas del torneo, ya que Serbia, con Dušan Bulut liderando el equipo, era la favorita absoluta. Pero el 3x3 olímpico tiene la capacidad de nivelar fuerzas en un partido único de diez minutos, y Letonia aprovechó esa oportunidad de manera magistral. En femenino, Estados Unidos cumplió los pronósticos y ganó el oro sin perder un solo partido, liderado por Kelsey Plum y Stefanie Dolson en una actuación que confirmó la superioridad americana en la modalidad femenina.
El hecho de que el 3x3 debutara en los Juegos Olímpicos con el formato de competición urbana, en instalaciones al aire libre con música y ambiente festivo, fue una declaración de intenciones sobre el tipo de deporte que el Comité Olímpico Internacional quería atraer a los Juegos. El éxito de audiencia del torneo en Tokio y el entusiasmo generado en redes sociales confirmaron que la apuesta por el 3x3 era acertada. Los primeros campeones olímpicos de la historia del baloncesto 3x3 —Letonia y Estados Unidos— quedaron inscritos para siempre en los libros de récords, en el primer capítulo de lo que promete ser una historia olímpica muy larga.