Estructura del partido: los sets
El balonmano playa no se juega con tiempo corrido como en balonmano sala. El partido se divide en dos sets de 10 minutos con el reloj parado en cada interrupción del juego. Esta diferencia es fundamental: el tiempo efectivo de juego en cada set es de 10 minutos netos, lo que alarga la duración real del periodo hasta aproximadamente 15-20 minutos.
Entre sets hay un descanso de entre 5 y 10 minutos. Los equipos cambian de lado al inicio del segundo set, como ocurre en otros deportes de playa.
Sistema de puntuación
La puntuación en balonmano playa tiene dos niveles:
- Gol normal: cualquier lanzamiento que acaba en red sin ser acrobático vale 1 punto.
- Gol espectacular (golden goal): los lanzamientos con inflight, spin shot o ejecutados por el portero valen 2 puntos.
Esta doble escala de puntuación es lo que convierte al balonmano playa en un espectáculo único. Los equipos buscan activamente los goles de dos puntos porque pueden cambiar el resultado de un set en pocos segundos y porque el público los celebra con especial intensidad.
Cómo se gana el partido
El equipo que gane cada set se apunta un punto en el marcador global del partido:
- Si un equipo gana los dos sets, gana el partido directamente.
- Si cada equipo gana un set, se disputa un shootout para decidir al ganador del partido.
Este formato garantiza que casi todos los partidos sean competitivos hasta el final: perder un set no implica la eliminación, sino que obliga a ganar el segundo e ir al shootout.
El shootout
Si los sets quedan uno para cada equipo, se disputa el shootout. En él, cinco parejas (un lanzador y un portero) de cada equipo ejecutan duelos individuales desde los 6 metros. El portero defensor del equipo contrario es quien ocupa la portería. El equipo con más conversiones de los cinco intentos gana el partido. Si persiste el empate, se continúa en formato de muerte súbita (un lanzamiento por equipo hasta que uno falle y el otro marque).
Tiempo muerto y pausas
Cada equipo dispone de un tiempo muerto por set de 60 segundos de duración. El reloj se detiene en los goles, las faltas sancionadas y los tiempos muertos. Las sustituciones, al ser volantes, no paran el cronómetro.