Casco: protección esencial en el hielo
El casco es la pieza más importante del equipamiento de protección en bandy. A diferencia del hockey sobre hielo, donde el casco con jaula o visera es universal, en bandy adulto se permiten cascos sin protección facial completa en algunas categorías, aunque la tendencia es hacia mayor protección.
Casco básico (30-60€): Carcasa de ABS con forro de espuma de alta densidad. Ajuste por dial o correa trasera. Apto para nivel recreativo y categorías juveniles.
Casco con visera o semivisera (60-100€): Añade protección ocular y nasal. Recomendado para juego competitivo. Marcas como Bauer, CCM o Warrior (fabricantes de hockey adaptados al bandy) ofrecen modelos compatibles.
Casco con jaula completa (50-80€): Máxima protección facial. Obligatorio en categorías infantiles y juveniles en la mayoría de federaciones. La jaula debe tener la certificación CE correspondiente.
Guantes: agarre y protección del dorso de la mano
Los guantes de bandy cubren el dorso de la mano y los nudillos frente a impactos del palo, tanto propio como del rival. Son más ligeros y con mayor movilidad que los guantes de hockey, ya que el juego de bandy exige una sujeción diferente del palo.
Se busca un guante que permita sentir el palo con los dedos mientras protege el dorso. Los modelos de cuero con relleno en la parte posterior son los más habituales (25-55€). Para competición, modelos con carcasa dura en el dorso y palma de cuero sintético transpirable.
Espinilleras: imprescindibles para el juego en hielo
Las espinilleras protegen la zona de la tibia y el empeine frente a impactos de la pelota y de los palos. En bandy, la pelota de 60 mm puede alcanzar velocidades considerables, por lo que las espinilleras deben cubrir bien.
Espinilleras básicas (20-40€): Carcasa de plástico con relleno interno. Se sujetan con velcro sobre la canillera. Buena protección para nivel iniciación.
Espinilleras con protección de tobillo (35-70€): Cubren también la cara interna y externa del tobillo. Recomendadas para jugadores frecuentes, ya que el impacto de la cuchilla ajena o de la pelota en el tobillo es una lesión común.
Equipamiento del portero: protección completa
El portero de bandy requiere un equipamiento diferente al del guardameta de hockey. Las dimensiones de la portería (3,5 m × 2,1 m) exigen mayor movilidad y cobertura.
El equipamiento estándar del portero incluye:
- Casco con jaula y barbilla: Protección total de cabeza y cara.
- Peto y espaldera: Protege el tronco, costillas y columna. Modelos específicos de bandy son más ligeros que los de hockey.
- Blocker y guante de atrapar: Similar al hockey pero adaptado a la pelota de bandy.
- Protectores de pierna (pads): Más estrechos que en hockey, ya que la portería es más grande y el portero debe cubrir distancias mayores moviéndose de lado a lado.
- Pantalón y protección pélvica: Relleno especial en cadera y cóccix para las caídas al hielo.
El coste de un equipamiento completo de portero de calidad media oscila entre 180 y 280€, siendo el peto y los pads las piezas de mayor inversión.
Kit completo para un jugador de campo
Para un jugador de campo que empiece, el equipamiento mínimo recomendado incluye: casco (30-60€), guantes (25-40€), espinilleras (20-35€) y ropa térmica interior. Un kit completo de iniciación puede armarse por 80-150€, excluyendo los patines y el palo.