Qué hace especial a un patín de bandy
El bandy se juega en un campo de hielo del tamaño de un terreno de fútbol, lo que exige un patín capaz de cubrir grandes distancias a alta velocidad. La cuchilla de un patín de bandy mide entre 40 y 50 cm, mucho más larga que la del patín de hockey (28-30 cm), y tiene un perfil prácticamente plano que minimiza la resistencia y maximiza el deslizamiento en línea recta.
La bota combina rigidez en el tobillo para dar soporte durante cambios de dirección bruscos y un acabado de piel o material sintético reforzado para aguantar el contacto físico y las temperaturas extremas habituales en competición.
Tipos de patines según nivel
Nivel principiante (80-140€): Botas de material sintético termomoldeable, cuchilla de acero inoxidable estándar. Marcas como Botas o modelos de entrada de Viuhka ofrecen buena relación calidad-precio para quienes empiezan.
Nivel intermedio (140-250€): Bota con mayor rigidez, cuchilla de acero de mayor calidad con mejor retención del filo. Permiten mayor precisión en los giros y mayor duración de la cuchilla entre afilados.
Nivel competición (250-350€): Bota termomoldeable de alta precisión, cuchilla de acero sueco o similar con acabado superior. Usados por jugadores de liga profesional en Rusia, Suecia y Finlandia.
Cómo elegir la talla y el ajuste
El patín de bandy debe quedar medio número por debajo del calzado habitual. El talón no debe levantar al flexionar la rodilla, y los dedos deben tener espacio mínimo pero sin rozar. Para jugadores con pie ancho, algunos fabricantes ofrecen hormas específicas o modelos con mayor volumen.
El calor del pie durante el juego puede ablandar ligeramente los materiales termomoldeables, por lo que un primer ajuste en frío puede parecer estrecho. Se recomienda termomoldear la bota siguiendo las instrucciones del fabricante para un ajuste personalizado.
Mantenimiento de la cuchilla
Las cuchillas de bandy requieren afilado regular, especialmente porque el hielo de campo exterior suele ser más duro y abrasivo que el de pista cubierta. Un afilado cada 8-12 horas de uso es orientativo. El hollow (vaciado del perfil) recomendado para bandy es mayor que el de hockey, en torno a 25-28 mm, para priorizar velocidad sobre mordida.
Después de cada sesión conviene secar bien las cuchillas y guardarlas con protectores de plástico para evitar la oxidación.