Las playas de Rávena: donde nació todo
A finales de los años setenta, en las playas de la Riviera Adriática italiana, un grupo de aficionados al tenis empezó a improvisar partidos sobre la arena durante el verano. Sin pistas de tierra batida ni pistas duras disponibles, usaron lo que tenían: palas sólidas similares a las de tenis de mesa, pelotas de tenis despresurizado y una red provisional. El resultado fue un juego diferente, dinámico y festivo que encajaba perfectamente con el ambiente de las playas italianas del verano.
Rávena, en la región de Emilia-Romaña, se convirtió en la cuna del beach tennis. Franco Milani, un apasionado del deporte vinculado al mundo del tenis, es habitualmente citado como el principal impulsor de la organización formal de estos primeros encuentros. A principios de los ochenta organizó los primeros torneos con reglas definidas, poniendo las bases de lo que hoy es un deporte practicado en decenas de países.
Los primeros torneos y la expansión por Italia
Durante la década de los ochenta, el beach tennis fue ganando adeptos a lo largo de toda la costa adriática italiana. Los torneos estivales en las playas de Emilia-Romaña, el Véneto y las Marcas reunían a centenares de participantes cada verano. El formato competitivo —partidos rápidos, ambiente festivo, música en la playa— lo convertía en una actividad perfecta para los meses de julio y agosto.
La particularidad de que la pelota no podía botar fue estableciéndose como la regla central del juego, diferenciándolo claramente del tenis en sus variantes adaptadas a la arena. Esta restricción obligaba a un juego completamente en el aire, con voleas y smashes como protagonistas, lo que hacía los partidos visualmente atractivos y fáciles de seguir para el público.
El salto a la arena internacional
A lo largo de los años noventa, el beach tennis comenzó a expandirse más allá de Italia. Los primeros torneos internacionales se organizaron entre países mediterráneos, y el deporte fue llegando a las playas francesas, españolas y del resto de Europa. Sin embargo, fue la llegada del beach tennis a Brasil a principios del siglo XXI la que transformó el deporte para siempre.
En Brasil, la combinación de una tradición arraigada de deportes de playa —el vóley playa es casi una religión en el país— con una costa de miles de kilómetros y una cultura que convierte la playa en espacio social y deportivo, generó el caldo de cultivo perfecto para el beach tennis. El deporte se popularizó a una velocidad extraordinaria y en pocos años Brasil pasó de ser un país sin tradición en el sport a convertirse en la potencia dominante del circuito mundial.
La ITF toma el timón
El punto de inflexión institucional llegó en 2008, cuando la Federación Internacional de Tenis (ITF) asumió la gobernanza oficial del beach tennis. Esta decisión fue clave para la unificación del reglamento a nivel mundial, la creación de un sistema de ranking internacional y el impulso del World Beach Tennis Tour, el circuito profesional que reúne los torneos más importantes del planeta.
La ITF también estableció los estándares para la homologación de material deportivo —palas, pelotas, redes— y trabajó con las federaciones nacionales para organizar campeonatos continentales y mundiales. El primer Campeonato del Mundo oficial de Beach Tennis bajo la ITF se celebró en 2008, marcando el inicio de la era moderna del deporte.
Brasil: la superpotencia del circuito mundial
El dominio brasileño en el beach tennis es comparable al del Brasil del fútbol en los años dorados: sistemático, profundo y extendido tanto en categoría masculina como femenina. Jugadores como Marcelo Zuliani, André Baran y la pareja formada por Evandro Godo y otros referentes del circuito han puesto a Brasil en lo más alto del ranking mundial de manera casi ininterrumpida.
Este éxito no es casualidad: en Brasil existen centenares de academias de beach tennis, ligas amateur en las principales playas y una competición interestatal muy desarrollada. La masificación del deporte en el país ha creado una cantera inagotable de talentos que alimenta continuamente el circuito profesional.
De Italia a los cinco continentes
En la actualidad, el beach tennis se practica en más de cuarenta países y el World Beach Tennis Tour incluye torneos en Europa, América, Asia y Oceanía. El deporte ha recuperado su ímpetu en su tierra natal, Italia, que sigue siendo una de las principales potencias europeas, y continúa creciendo en España, Francia, Rusia y varios países del sudeste asiático.
Lo que empezó como un pasatiempo veraniego en las playas de Rávena se ha convertido en un movimiento deportivo global que combina accesibilidad, espectacularidad y una comunidad de jugadores apasionados que no deja de crecer.