Si el biatlón del siglo XXI tuvo un dueño llamado Martin Fourcade, el de la tercera década del milenio tiene un nuevo amo: Johannes Thingnes Bø. El noruego de Stryn ha tomado el relevo del francés con una contundencia aplastante, acumulando victorias, Globos de Cristal y medallas olímpicas a un ritmo que amenaza con reescribir todos los récords históricos del deporte.
El niño prodigio de Stryn
Johannes Thingnes Bø nació en 1993 en Stryn, un pequeño municipio del oeste de Noruega famoso por sus fiordos y su nieve. Creció practicando el esquí de fondo y el tiro junto a su hermano mayor Tarjei, también biatleta de élite internacional, en el entorno privilegiado del paisaje noruego.
Desde su debut en la Copa del Mundo como júnior fue evidente que estaba ante un talento excepcional. Su velocidad de esquí era notablemente superior a la media, y su capacidad de tiro bajo presión destacaba incluso entre los mejores del mundo.
El ascenso: la sombra de Fourcade
Los primeros años de Bø en el circuito adulto estuvieron marcados por la presencia dominante de Martin Fourcade. El noruego ganó pruebas individuales y tuvo actuaciones brillantes, pero el francés era sistemáticamente mejor en la clasificación general. La rivalidad culminó en los Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018, donde Bø protagonizó una de las llegadas más polémicas de la historia del biatlón: en la persecución llegó al mismo tiempo que Fourcade y, tras revisar el videoarbitraje, el francés fue declarado ganador por apenas 0,1 segundos. Bø protestó públicamente el resultado, un episodio que añadió intensidad a una de las rivalidades más apasionantes del deporte de invierno.
La era Bø: la dominación total desde 2019
Con la retirada de Fourcade en 2020, el trono del biatlón quedó vacante. Bø lo ocupó con una rapidez y contundencia sorprendentes. Desde la temporada 2018-19 ha ganado el Globo de Cristal Grande en varias temporadas consecutivas, estableciendo su propio récord de dominación en la Copa del Mundo.
Su estilo de biatlón es diferente al de Fourcade: mientras el francés era más calculador y eficiente, Bø es más agresivo y arriesgado. Suele ir al máximo en el esquí, compensando eventuales errores de tiro con su velocidad sobre nieve. En sus mejores días, nadie puede seguirle ni en esquí ni en tiro.
La familia Bø: un fenómeno único
Uno de los aspectos más fascinantes de Johannes Bø es la dimensión familiar de su historia. Su hermano mayor Tarjei Bø es también uno de los mejores biatletas del mundo, con medallas olímpicas y mundiales. Ver a dos hermanos en el podio de una misma prueba olímpica se ha convertido en imagen habitual del biatlón noruego.
Sus padres fueron ambos deportistas activos, y la familia se ha convertido en un ejemplo de cómo una cultura deportiva familiar puede producir atletas de élite mundial en el mismo deporte.
Récords en construcción
Con menos de 35 años, Bø tiene aún varios Juegos Olímpicos por delante (si mantiene el nivel y el cuerpo le acompaña). Su palmarés actual ya le sitúa entre los tres o cuatro mejores biatletas de todos los tiempos, y si continúa a este ritmo, podría desafiar seriamente las cifras históricas de Ole Einar Bjørndalen. El biatlón asiste fascinado a un atleta que parece no tener techo.