Raymond Ceulemans es la figura más dominante en la historia del billar de carambola. Con 21 títulos mundiales de tres bandas ganados entre 1963 y 1998, y una presencia constante en los más altos niveles del juego durante cuatro décadas, el belga de Pulle es al carambola lo que Mosconi fue al straight pool o Reyes al 9-ball: un estándar de excelencia que define el límite de lo posible en su disciplina.
Los orígenes en Bélgica
Ceulemans nació en 1937 en Pulle, una pequeña localidad de la provincia de Amberes en Bélgica. Comenzó a jugar al billar de joven en los cafés de la región flamenca, donde la carambola era una actividad social muy arraigada. La tradición del billar de carambola en Bélgica y los Países Bajos tiene raíces muy profundas: estos países han sido durante décadas la potencia dominante del tres bandas internacional.
El primer título mundial y el inicio de una hegemonía
Ceulemans ganó su primer título mundial de tres bandas en 1963, con 26 años. Ese primer título fue el comienzo de una hegemonía que duraría 35 años. Su dominio del campeonato fue tan completo que en muchas ediciones era la pregunta no era si ganaría Ceulemans sino quién podría llegar a la final con él.
La técnica excepcional
El juego de Ceulemans en el tres bandas se caracterizaba por la precisión excepcional y la capacidad de resolver posiciones difíciles con soluciones poco convencionales. Dominaba todos los sistemas de tres bandas con una profundidad y naturalidad que hacía que su juego pareciera sencillo incluso cuando ejecutaba líneas extraordinariamente complejas. Su control del efecto era particularmente refinado: podía ajustar la cantidad de english con una precisión milimétrica que pocos rivales podían igualar.
El reconocimiento en Bélgica
En Bélgica, Raymond Ceulemans tiene el estatus de leyenda deportiva nacional. Recibió la Orden de Leopoldo, la más alta distinción civil de Bélgica, en reconocimiento a sus logros deportivos. Su imagen es reconocida en todo el país y su nombre es sinónimo de excelencia no solo en el billar sino en el deporte en general. Es un ejemplo del tipo de deportista que puede surgir en disciplinas que no tienen la visibilidad del fútbol o el atletismo pero que alcanza niveles de dominio igualmente extraordinarios.
El legado
El legado de Ceulemans en el tres bandas es tan grande que todos los jugadores que vinieron después de él han sido comparados con él. Torbjörn Blomdahl, Dani Sánchez, Dick Jaspers y los campeones coreanos más recientes son evaluados siempre en relación al estándar que Ceulemans estableció. Sus 21 títulos mundiales son una marca que ningún jugador ha conseguido superar.