El reglamento técnico de la IBSF regula con detalle las características del material que puede usarse en el bobsleigh de competición. Esta normativa tiene dos objetivos principales: garantizar la seguridad de los deportistas y asegurar que las diferencias de rendimiento entre equipos se deban a la habilidad humana y no a ventajas tecnológicas ilegales.
El trineo es el elemento técnico más regulado. Debe cumplir las dimensiones de longitud y anchura establecidas por la IBSF para cada modalidad, construirse con los materiales permitidos, y no incorporar elementos que puedan actuar como superficies aerodinámicas activas durante el descenso. La carcasa exterior —el cuerpo aerodinámico del trineo— puede ser de fibra de carbono, fibra de vidrio u otros materiales compuestos, dentro de los límites reglamentarios. Los patines —los runners de acero que deslizan sobre el hielo— están regulados con especial atención: el tipo de acero, el perfil del patín y el nivel de afilado permitido son factores que afectan directamente a la velocidad y están sometidos a controles rigurosos antes y después de cada manga.
Los equipos de los deportistas (casco, traje y calzado) también están normalizados. Los cascos integrales son obligatorios para todos los miembros de la tripulación y deben superar las pruebas de impacto de la IBSF. Los trajes aerodinámicos de lycra reducen el arrastre del aire a las altas velocidades del descenso, pero los materiales permitidos están listados expresamente para evitar que actúen como superficies sustentadoras que alteren el rendimiento del trineo más allá de la simple reducción de fricción con el aire.