El reglamento del bobsleigh establece causas claras de penalización y descalificación para garantizar la igualdad de condiciones entre los equipos y la seguridad de los deportistas. A diferencia de otros deportes donde las infracciones son numerosas y complejas, en el bobsleigh las normas son relativamente pocas pero se aplican con rigor durante todas las mangas de la competición.
La activación prematura del freno es la infracción más clara y directa: el freno de un bobsleigh está diseñado para usarse únicamente después de cruzar la línea de llegada. Si el freno se acciona en cualquier punto anterior del recorrido —incluso accidentalmente— el equipo es descalificado de esa manga. Esta norma existe porque el freno puede alterar significativamente la trayectoria del trineo y falsear la competición además de crear riesgos para equipos que desciendan después.
El volcado es uno de los accidentes más espectaculares del bobsleigh y ocurre con cierta regularidad en competiciones de todos los niveles. Cuando el trineo vuelca, el tiempo no se detiene: el equipo puede intentar enderezarlo y continuar el descenso, aunque las posibilidades de competir por los primeros puestos son prácticamente nulas después de un volcado importante. Si el trineo queda completamente detenido o sale del canal de hielo, la manga puede considerarse nula. Las comprobaciones técnicas del material son otro ámbito donde se puede producir la descalificación: si el trineo no cumple los requisitos de peso, dimensiones o materiales permitidos en la verificación previa o posterior, el equipo puede perder sus tiempos de esa manga o de toda la competición.