Dentro de un trineo de bobsleigh, cada miembro de la tripulación tiene un rol específico que combina la fuerza explosiva del empuje inicial con la función que desempeñará durante el descenso. Entender la distribución de roles es fundamental para comprender la dimensión táctica y técnica del bobsleigh como disciplina de equipo.
El piloto ocupa siempre la posición delantera del trineo. Es la figura central del equipo: durante el descenso, es el único que trabaja activamente, girando el timón del trineo para trazar la trayectoria óptima a través de las curvas. Lo hace con la vista parcialmente obstruida por la posición agachada que exige el perfil aerodinámico del trineo, lo que significa que en gran medida pilota de memoria —habiendo estudiado y practicado la pista hasta conocer cada curva con precisión milimétrica. La calidad del piloto es el factor más determinante en el rendimiento de un equipo de bobsleigh.
En el extremo posterior del trineo se encuentra el frenenador, cuya misión principal durante el descenso es… no hacer nada. Su función esencial es el empuje en la salida y la activación del freno una vez cruzada la línea de llegada. En el bob de cuatro personas, los dos tripulantes intermedios son los empujadores puros: su valor al equipo reside casi exclusivamente en su capacidad de aceleración en los primeros metros. Por esta razón, los mejores empujadores del mundo son con frecuencia ex velocistas, jugadores de fútbol americano o jugadores de rugby que dominan la potencia explosiva en distancias cortas.