Cuando un combate de boxeo llega a su fin sin que ninguno de los dos púgiles haya conseguido un KO o TKO, el resultado lo determinan los jueces. Tres oficiales sentados en posiciones distintas alrededor del ring evalúan de forma independiente cada asalto y lo puntúan usando el sistema 10-9 Must, que es el estándar en el boxeo profesional mundial. Quien gana el asalto recibe 10 puntos; quien lo pierde, 9. Si se produjo un knockdown, el boxeador derribado puede recibir 8 puntos en ese asalto.
Al finalizar el último round, cada juez suma la puntuación total de todos los asaltos y vota por el boxeador que considera ganador. Si los tres jueces votan al mismo boxeador, se declara decisión unánime. Si dos votan a un boxeador y el tercero da empate, es decisión por mayoría. Si dos votan a uno y el tercero vota al otro, es decisión dividida. En cualquiera de los tres casos hay un ganador; cuando los números no cuadran para ningún boxeador, el resultado es empate, que también tiene sus variantes.
Las decisiones polémicas forman parte de la historia del boxeo y son fuente de debate permanente entre aficionados y expertos. El sistema 10-9 ha sido cuestionado por tender a dar los asaltos muy igualados siempre a 10-9 sin diferenciar bien entre asaltos dominados y asaltos muy parejos. Algunas federaciones han explorado sistemas alternativos, pero el 10-9 Must sigue siendo el estándar en las grandes organizaciones mundiales: WBC, WBA, IBF y WBO.