El peso pluma es una de las categorías más clásicas y estimadas del boxeo mundial. Su límite de 57,15 kg (126 libras) agrupa a boxeadores con una combinación de velocidad, técnica y resistencia que muchos aficionados consideran ideal para el espectáculo. A diferencia de las categorías más pesadas, donde el poder de un solo golpe puede decidirlo todo, el peso pluma suele producir combates largos, técnicamente ricos y con un alto intercambio de golpes.
La historia del peso pluma está llena de nombres legendarios. Willie Pep, activo en los años 40 y 50, es considerado por muchos el mejor boxeador defensivo de todos los tiempos y construyó su legado en esta categoría. Salvador Sánchez, el mexicano que murió trágicamente en un accidente de tráfico en 1982 cuando era campeón del WBC, dejó una impresión imborrable en apenas 46 combates. Marco Antonio Barrera y Erik Morales se enfrentaron tres veces a finales de los 90 y principios de los 2000 en una trilogía que muchos consideran la mejor serie de combates de las últimas décadas.
En el contexto español e iberoamericano, el peso pluma ha sido siempre una categoría con mucho seguimiento. México, Puerto Rico y Panamá han producido sistemáticamente campeones en esta división, y los combates de peso pluma suelen atraer audiencias fervorosas en toda América Latina. En la actualidad, la categoría sigue siendo muy competitiva, con múltiples campeones reconocidos por las distintas organizaciones y combates de alto nivel frecuentes.