El número uno durante dos décadas
En el bridge de competición existe un ranking mundial similar al de los grandes deportes: el ranking de la World Bridge Federation. Durante más de veinte años, el nombre que encabezó ese ranking fue el de Bob Hamman, un hecho que por sí solo define la magnitud de su lugar en la historia del juego.
Nacido en Los Ángeles en 1938, Hamman aprendió bridge de joven y desarrolló un estilo propio que se fue perfeccionando durante décadas hasta convertirse en lo que muchos consideran el ejemplo más completo de lo que debe ser un jugador de bridge.
Un jugador completo: la defensa como arte
Los grandes jugadores de bridge suelen tener una especialidad: algunos son licitadores extraordinarios, otros declaran con brillantez, otros destacan en la defensa. Bob Hamman es uno de los muy pocos jugadores a quienes los expertos consideran absolutamente excepcional en los tres aspectos del juego.
Pero si hay una dimensión en la que Hamman ha sido reconocido de forma casi unánime como el mejor de su generación, es la defensa. Su capacidad para leer la mano del declarante a través de las señales de la subasta y del juego, para coordinar la defensa con su compañero de forma casi telepática y para encontrar la jugada defensiva correcta en situaciones de extrema dificultad es legendaria entre los jugadores de élite.
Los 12 Bermuda Bowls
El palmarés competitivo de Hamman es extraordinario. Sus 12 victorias en el Bermuda Bowl lo convierten en el jugador americano más laureado de la historia del campeonato mundial, y sus victorias se reparten a lo largo de cuatro décadas, lo que hace que su longevidad competitiva sea tan impresionante como su palmarés total.
Sus compañeros de equipo más habituales durante esas victorias incluyen figuras como Bobby Wolff (con quien formó una de las parejas de bridge más exitosas de la historia americana), Paul Soloway, Bobby Goldman y, más recientemente, Zia Mahmood, con quien jugó en la etapa tardía de su carrera competitiva.
El hombre detrás del jugador
Bob Hamman no es solo un jugador de bridge: es también un empresario exitoso. Fundó en Dallas (Texas) SCA Promotions, una empresa especializada en la gestión de grandes premios y en los seguros de sorteos para empresas de marketing. Su éxito empresarial ha sido considerable y le ha permitido mantener el bridge como su pasión principal sin depender de él económicamente.
Esta dimensión empresarial lo distingue de muchos grandes jugadores de bridge que han vivido exclusivamente del juego (a través del patrocinio de equipos de millonarios o de la enseñanza). Hamman representa un tipo diferente de campeón: el que puede elegir el bridge porque lo ama, no porque lo necesite.
La influencia en el bridge americano
La influencia de Bob Hamman en el bridge americano de los últimos 50 años es difícil de exagerar. Su estilo de juego —analítico, sólido, sin grandes alardes pero de una precisión implacable— se convirtió en el modelo de referencia para los jugadores americanos que aspiran al más alto nivel.
Su longevidad competitiva ha permitido también que haya formado pareja con varias generaciones de jugadores americanos, transfiriendo su experiencia y su estilo a jugadores más jóvenes de forma directa. En el bridge de élite, jugar con Bob Hamman ha sido durante décadas la mejor escuela posible para cualquier jugador americano con aspiraciones mundiales.