Hay caballos extraordinarios y hay caballos que trascienden el deporte. Secretariat pertenece a la segunda categoría. En el verano de 1973, este potro alazán de Virginia no solo ganó las tres pruebas de la Triple Corona americana: las ganó de una manera que ningún experto había visto antes y que ningún caballo ha igualado después. Más de medio siglo después, sus récords siguen en pie, y su nombre es sinónimo de perfección atlética.
Los orígenes: Meadow Stable, Virginia
Secretariat nació el 30 de marzo de 1970 en Meadow Stable, la finca de los Chenery en Doswell, Virginia. Su madre, Somethingroyal, había producido ya varios caballos de calidad. Su padre, Bold Ruler, era el semental más dominante de América en ese momento, con una tasa de transmisión de velocidad excepcional.
Desde sus primeras semanas, los cuidadores de Meadow Stable notaron que el potro era físicamente diferente: más grande, más musculoso, con una conformación casi perfecta. Recibió el nombre de Secretariat, y cuando llegó el momento de prepararlo para las carreras, su entrenador Lucien Laurin quedó impresionado por su actitud tranquila y su capacidad de aprendizaje.
Como potro de 2 años, en 1972, Secretariat ganó 7 de sus 9 carreras y fue votado como el mejor potro de su generación. La promesa era enorme, pero nadie podía anticipar lo que vendría.
La temporada de 1973: tres récords, tres victorias
El 5 de mayo de 1973, Secretariat cruzó la puerta de los cajones en Churchill Downs. El Kentucky Derby aquel día tenía un campo de 13 participantes. Lo que siguió fue algo nunca visto: Secretariat, que había partido desde la parte trasera del pelotón, fue avanzando posiciones de manera constante, sin aparente esfuerzo, y cruzó la meta en 1 minuto y 59,4 segundos —el primer caballo en la historia del Derby en bajar de los dos minutos—. Aún hoy es el récord de la prueba.
Dos semanas después, el Preakness Stakes en Pimlico (Baltimore). Secretariat partió esta vez desde el exterior y decidió atacar desde el primer giro. Cruzó la meta con ventaja cómoda en un tiempo oficial de 1:54,4, aunque una revisión posterior de los cronómetros manuales apuntaba a un tiempo aún más rápido. La controversia sobre el tiempo oficial del Preakness sigue siendo debatida por los historiadores del turf.
El 9 de junio de 1973 llegó el momento que definiría a Secretariat para la eternidad: el Belmont Stakes. La prueba más larga de la Triple Corona, 2.400 metros en la pista de Belmont Park (Nueva York). El campo era pequeño —solo cinco participantes, pues muchos entrenadores habían declinado enfrentarse a Secretariat— pero la expectación era máxima. Más de 70.000 personas en el hipódromo y millones frente a la televisión.
Lo que sucedió a continuación desafió la lógica del deporte. Secretariat no solo tomó la delantera desde el inicio: fue acelerando en cada furlong, como si la carrera fuera para él un simple ejercicio de calentamiento. Cuando cruzó la meta, el segundo clasificado estaba a 31 cuerpos de distancia —aproximadamente 60 metros—. El crono marcó 2 minutos y 24 segundos, batiendo el récord anterior en casi tres segundos.
El comentarista de televisión Chic Anderson pronunció entonces las palabras que quedaron para la historia: “Secretariat is widening now. He is moving like a tremendous machine.” (“Secretariat se está alejando. Se mueve como una máquina tremenda.”)
El corazón de un campeón
La explicación fisiológica del rendimiento de Secretariat llegó muchos años después. Cuando el caballo fue sacrificado en 1989, a los 19 años, a causa de una laminitis severa, la autopsia reveló la magnitud de su diferencia anatomica: su corazón pesaba aproximadamente 10 kilogramos, el triple del peso medio de un Pura Sangre de alto rendimiento.
Este corazón gigantesco le proporcionaba una capacidad cardiovascular sin precedentes: más sangre oxigenada por bombeo, más resistencia al esfuerzo prolongado, más potencia en los momentos decisivos. La anomalía es hereditaria por vía materna —una de las hijas de Somethingroyal, la madre de Secretariat, también produjo caballos con corazones excepcionalmente grandes—.
El legado
Secretariat fue retirado a la reproducción al final de la temporada de 1973. Su valor como semental era enorme, y un consorcio lo compró por 6,08 millones de dólares —la cifra más alta pagada por un caballo vivo hasta ese momento—. Sin embargo, como semental, su impacto fue más modesto que su carrera competitiva: produjo caballos de calidad, pero ninguno que igualara su propio nivel.
Su verdadero legado es cultural. La película Secretariat (2010), protagonizada por Diane Lane y John Malkovich, llevó su historia a millones de espectadores en todo el mundo. Documentales, libros, artículos y estudios académicos sobre su fisiología han mantenido vivo su nombre décadas después de su muerte.
Las imágenes del Belmont Stakes de 1973 —Secretariat solo, lejos del pelotón, con la pista vacía ante él— son quizás el momento visual más poderoso de toda la historia del deporte hípico. Representan algo que el deporte rara vez concede: la perfección indiscutible, alcanzada de forma tan aplastante que ninguna controversia es posible.