Las reglas de derecho de paso en la vela de competición están recogidas en las Reglas de Regata (RRS) publicadas por World Sailing, y se aplican de forma universal a todos los barcos, ya sean monohullos o multicascos. Sin embargo, navegar en un catamarán a 30 nudos impone una lectura muy diferente de esas reglas, porque los tiempos de reacción se reducen a la mitad y las consecuencias de un error son mucho más graves.
La regla fundamental: babor cede ante estribor
La regla 10 es la más conocida del reglamento: cuando dos barcos navegan en diferentes amuras (uno con el viento por estribor y otro por babor), el barco de babor debe maniobrar para dar paso al de estribor. Esta regla se aplica igual en catamaranes, pero la velocidad de cierre entre dos multicascos puede superar los 50 nudos en un encuentro de vuelta de viento cruzada, lo que significa que los tripulantes tienen menos de tres segundos para identificar la situación y actuar.
La regla 16 obliga al barco con derecho de paso a dar tiempo suficiente al barco cedente para maniobrar de forma segura. En catamaranes foiling, esto adquiere especial importancia: si el barco prioritario vira de forma imprevista hacia el que debe ceder, puede ser penalizado aunque teóricamente tuviera derecho de paso, porque no dejó espacio suficiente para que el otro pudiera reaccionar.
Solapas: barlovento cede ante sotavento
La regla 11 establece que, cuando dos barcos navegan en la misma amura y hay solapa entre ellos, el de barlovento debe maniobrar para dar paso al de sotavento. En la práctica del catamarán foiling, esto genera situaciones complejas:
- La solapa puede establecerse o romperse en décimas de segundo
- Cuando un catamarán vuela sobre foils y otro navega en deplazamiento, la velocidad relativa es enorme
- La anchura de los multicascos (entre 2 y 3 metros de manga) hace que la zona de solapa sea más amplia que en un dinghy
Los árbitros en regatas del GC32 o el Nacra 17 utilizan grabaciones de vídeo para determinar con exactitud el momento en que se estableció la solapa y qué barco tenía prioridad.
El problema de la anchura del catamarán
Un catamarán de regata no es simplemente un barco más ancho. La plataforma que conecta los dos cascos —llamada viga o travesaño— y la red trampolín crean una estructura que sobresale lateralmente de forma muy significativa. El Nacra 17 olímpico tiene 2,61 metros de manga; el GC32 supera los 8 metros.
Esta anchura tiene consecuencias directas en la aplicación del reglamento:
En las marcas: La zona de dos esloras para el derecho de marca se calcula desde la proa, pero el catamarán necesita mucho más espacio lateral para rodear una marca sin golpearla con el casco de sotavento.
En la salida: Un catamarán en la línea de salida ocupa mucho más espacio horizontal que un monohull, lo que limita el número de barcos que pueden estar correctamente situados antes del disparo.
En los adelantamientos: Adelantar a otro catamarán por barlovento es una maniobra que requiere una ventaja lateral mucho mayor que en monohullos, precisamente por la manga.
El derecho de paso cuando se usan foils
Los foils, las aletas hidrodinámicas que permiten a los catamaranes volar sobre el agua, añaden una dimensión nueva al derecho de paso. Cuando un Nacra 17 está en foiling, su trayectoria tiene mayor radio de giro y mayor distancia de frenado que cuando navega en desplazamiento. Esto tiene implicaciones:
- Un barco foiling que necesita bajar el foil para maniobrar necesita tiempo adicional
- La altura a la que vuelan los foils (hasta 50 cm sobre el agua) puede crear riesgo de colisión con foils de otro barco incluso sin contacto directo entre cascos
- Los reglamentos de clase del GC32 y el Nacra 17 incluyen regulaciones específicas sobre la posición de los foils durante las maniobras cerca de otros barcos
Reglas específicas de la Copa América
La Copa América usa un sistema de árbitros en el agua (launches con árbitros) que pueden imponer penalizaciones inmediatas durante la regata. En el match race de la Copa América, las reglas son más estrictas que en la regata de flota: el barco penalizado debe completar un giro de castigo (un trasluche o una virada) mientras el adversario puede seguir navegando.
El pre-start en la Copa América, con dos catamaranes gigantes maniobrando a alta velocidad en un espacio reducido, es el momento donde más se pone a prueba el conocimiento del reglamento. Las penalizaciones en el pre-start pueden decidir la regata incluso antes de cruzar la línea de salida.
Cómo estudiar estas reglas
Para los regatistas de catamarán, el estudio del reglamento RRS es tan importante como el entrenamiento físico. World Sailing publica casos y decisiones que aclaran situaciones concretas. Las asociaciones de árbitros nacionales organizan clínicas específicas para multicascos donde se analizan situaciones reales grabadas en vídeo. En España, la Real Federación Española de Vela organiza periódicamente formaciones de árbitros y regatistas en este ámbito.