Jason Kenny es, por palmarés olímpico, el deportista más exitoso en la historia del Reino Unido. Sus siete medallas de oro en cuatro ediciones de los Juegos Olímpicos —todas ganadas en pruebas de velocidad del velódromo— le colocan en un peldaño raramente alcanzado en el olimpismo: el de los deportistas con más oros olímpicos de todos los tiempos en cualquier deporte.
Orígenes en Bolton
Jason Kenny nació el 23 de marzo de 1988 en Bolton, Lancashire, en el noroeste de Inglaterra. Su introducción al ciclismo siguió el camino típico de muchos campeones británicos del programa British Cycling: comenzó en un club local, fue detectado por los seleccionadores nacionales a una edad relativamente joven y fue integrado en el programa de desarrollo de talentos.
A diferencia de Chris Hoy, cuya anatomía física imponente era evidente desde el primer momento, Kenny no destacaba visualmente como un futurible campeón del mundo. Era delgado, con proporciones relativamente normales para un deportista de élite. Su superioridad residía en otros aspectos: una técnica de sprint impecable, una inteligencia táctica excepcional y una mentalidad competitiva de hierro que le permitía rendir mejor en los momentos de mayor presión.
La sombra de Hoy: crecer en el programa British Cycling
Los primeros años de la carrera de Kenny en el equipo senior coincidieron con el período de máximo dominio de Chris Hoy, quien era claramente el líder del equipo de velocidad masculino. Lejos de ser un obstáculo, esta situación resultó beneficiosa para Kenny: entrenarse diariamente con el mejor velocista del mundo le obligó a elevar su nivel constantemente.
En los Juegos de Pekín 2008, Kenny ganó su primer oro olímpico como parte del equipo de Sprint por equipos junto a Hoy y Jamie Staff. Era su primera participación olímpica, con 20 años.
Londres 2012: el relevo del campeón
En los Juegos de Londres 2012, se produjo el esperado relevo generacional. Hoy, con 36 años, seguía siendo campeón, pero Kenny, con 24, estaba alcanzando su plenitud como velocista. Los dos coexistieron brillantemente, con Kenny ganando tres oros (Sprint individual, Kéirin y Sprint por equipos).
La victoria en el Sprint individual frente a su compatriota y amigo Hoy en las semifinales fue uno de los momentos más emocionantes de los Juegos de Londres: dos grandes campeones del mismo país enfrentados en la semifinal de la prueba más importante de su especialidad.
Río 2016: el apogeo de la carrera
Si Londres 2012 fue la confirmación, Río de Janeiro 2016 fue el apogeo. Kenny llegó a los Juegos en el mejor momento de su carrera y realizó una actuación histórica: tres medallas de oro (Sprint individual, Kéirin y Sprint por equipos), igualando el registro de Chris Hoy en Pekín 2008 y convirtiéndose en el ciclista olímpico más laureado de la historia de Gran Bretaña.
Sus actuaciones en Río fueron una demostración de madurez táctica y competitiva. A 28 años, Kenny era el veterano del equipo y lo demostró con actuaciones precisas y eficientes, sin el margen de error que había podido permitirse cuando era más joven.
La pareja más laureada del olimpismo
Una de las dimensiones más únicas de la historia de Jason Kenny es su relación personal con Laura Kenny (née Trott), cuatro veces campeona olímpica de ciclismo en pista. Los dos se conocieron en los entrenamientos del equipo nacional, y su relación ha sido una de las historias más seguidas del deporte británico.
Juntos, Jason y Laura Kenny acumulan 11 medallas de oro olímpicas (7 + 4), convirtiéndoles en la pareja con más oros olímpicos de la historia del deporte. Tienen dos hijos y han compaginado sus carreras deportivas de alto nivel con la vida familiar.
El legado
Jason Kenny se retiró de la competición de alto nivel dejando un palmarés que probablemente tardará décadas en ser igualado. Sus siete oros olímpicos en ciclismo en pista no solo son un récord en su deporte: son un récord para cualquier deportista británico en cualquier disciplina olímpica de la historia moderna.