¿Por qué empezar en ciclismo en pista?
El ciclismo en pista, o velódromo, es una disciplina completamente diferente al ciclismo de carretera o al mountain bike. Se practica en una pista ovalada con curvas muy inclinadas (peralte), sobre bicicletas sin frenos ni cambios, y las pruebas van desde los 200 metros (velocidad) hasta las carreras de resistencia como el omnium. Es un deporte explosivo, técnico y profundamente táctico.
En España existe una red de velódromos públicos que permite acceder a la pista sin necesitar bicicleta propia, lo que lo convierte en uno de los deportes de rendimiento más accesibles para empezar.
La bicicleta de pista: piñón fijo, sin frenos
La bicicleta de pista tiene dos características que la diferencian de cualquier otra:
- Piñón fijo: no existe punto muerto. Si las ruedas giran, los pedales giran. Para frenar, hay que resistir el pedaleo con las piernas. Esto requiere un período de adaptación.
- Sin frenos de mano: por reglamento y seguridad, las bicicletas de pista en velódromo no llevan frenos convencionales. El frenado es siempre mediante la resistencia del piñón.
Al principio, la ausencia de frenos puede generar inseguridad. Por eso, en la mayoría de velódromos los principiantes completan sus primeras sesiones a pie por la pista antes de subirse a la bicicleta, para familiarizarse con el peralte.
Velódromos públicos en España
España cuenta con varios velódromos accesibles al público con programas de iniciación:
- Velódromo de Palma (Mallorca): uno de los más activos del país, con sesiones para todos los niveles.
- Velódromo Luis Puig (Valencia): instalación olímpica con programa de iniciación.
- Velódromo de la Comunidad de Madrid (Alcobendas): gestionado por la federación madrileña.
- Existen también velódromos en Barcelona, Sevilla, Pamplona y otras ciudades.
La Real Federación Española de Ciclismo (RFEC) tiene un directorio de instalaciones y clubs afiliados en su web.
Primeros pasos
- El giro a pie por el velódromo: antes de pedalear, camina por la pista —especialmente por las curvas inclinadas— para acostumbrarte al peralte. La inclinación puede superar los 40° en algunos velódromos y resulta desorientadora al principio.
- Domina el piñón fijo en llano: antes de entrar en el velódromo propiamente dicho, practica en la zona plana central cómo frenar resistiendo con las piernas.
- Las curvas peraltadas: la clave es entrar con suficiente velocidad. Si vas demasiado lento en las curvas, la inclinación te desestabiliza. La velocidad es tu aliada.
- Las modalidades de iniciación: el omnium (combinación de varias pruebas de resistencia) y la madison (carrera por parejas con relevos) son las más populares entre los principiantes por su carácter táctico y accesible.
Errores comunes
- Intentar frenar como en carretera: no hay frenos de mano. Resistir el pedaleo es el único método de frenado.
- Ir demasiado lento en las curvas: el peralte funciona con velocidad. Ir lento en curva es más peligroso que ir rápido.
- No hacer el giro previo a pie: la primera vez que subes a la curva peraltada en bicicleta sin haberla caminado antes, la desorientación puede causar una caída.
Cómo progresar
La progresión en pista pasa por dominar primero la conducción (piñón fijo, curvas peraltadas, cambios de ritmo) y luego la táctica de cada modalidad. La RFEC organiza competiciones de iniciación en todas las categorías de edad. El velódromo es también un complemento excelente para los ciclistas de carretera que quieren mejorar la potencia y la cadencia.