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Ciclismo de gravel

Modalidad ciclista que se practica en bicicletas todoterreno diseñadas para rodar por caminos de grava, pistas de tierra y carreteras secundarias sin asfaltar.

Portabidones e hidratación en gravel: bidones, mochilas y sistemas mixtos

Cómo gestionar la hidratación en rutas largas de gravel. Diferencias entre bidones en portabidón, mochilas de hidratación y cómo combinarlos para rutas de todo el día.

Precio orientativo: 8-100€
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Hidratación en gravel: el factor más subestimado

En el ciclismo de carretera, las tiendas y bares suelen estar accesibles cada hora de rodaje. En el gravel esto no es así: una ruta por pistas forestales puede pasar horas sin ningún punto de reabastecimiento. Quedarse sin agua en mitad de una ruta de gravel en verano no es solo incómodo, es peligroso. La planificación de la hidratación es parte del equipo.

Los portabidones: el sistema base

La mayoría de bicicletas de gravel tienen dos portabidones (porta-bottles) atornillados al cuadro, uno en el tubo del asiento y otro en el tubo oblicuo. Cada portabidón lleva un bidón de 500 o 750 ml, dando una capacidad total de 1 a 1,5 litros.

Los bidones para ciclismo son preferiblemente de plástico BPA-free (Camelbak Podium, Elite Fly, Specialized Purist) con boquilla de válvula que se abre mordiéndola. Los bidones de acero inoxidable son más duraderos y no impregnan sabor al agua, pero son más pesados.

Para el verano y rutas largas, busca bidones de 750 ml (el máximo que caben en la mayoría de portabidones) y asegúrate de que el portabidón sujeta bien el bidón en terreno irregular: un bidón que sale disparado del portabidón en un bache es material perdido.

Portabidones adicionales: más allá del cuadro estándar

Cuando los dos portabidones del cuadro no son suficientes, existen soluciones adicionales. Los portabidones de horquilla se atornillan a las roscas de la horquilla delantera (la mayoría de bicis de gravel modernas las tienen), añadiendo un bidón extra en la parte delantera y mejorando la distribución del peso.

Los portabidones de manillar o de potencia son otra opción para añadir un bidón en la parte delantera, aunque afectan algo más a la aerodinámica y al manejo.

La mochila de hidratación: para rutas largas y verano

La mochila de hidratación (hydration pack) es una mochila ligera con un depósito de agua integrado (bladder) de 1,5 a 3 litros que se consume a través de una manguera flexible que sale por el hombro.

Las mochilas específicas para ciclismo de gravel son muy ligeras (menos de 200 g sin agua) y tienen poco volumen de almacenamiento (solo el espacio justo para las capas de emergencia, el teléfono y algo de comida). Marcas como Osprey, Camelbak y Evoc tienen modelos específicamente diseñados para el uso en bicicleta.

La ventaja de la mochila es la accesibilidad: en tramos técnicos o de descenso donde no quieres soltar el manillar, puedes beber sin detenerte. La desventaja es el calor en la espalda, que en verano se suma al ya producido por el esfuerzo.

El sistema mixto: lo mejor de los dos mundos

Muchos ciclistas de gravel experimentados usan un sistema combinado: dos bidones en el cuadro con bebida electrolítica (sales minerales y azúcares para reponer lo perdido con el sudor) y una mochila o bolsa de sillín con una botella extra de agua pura para beber sin mezclar.

Este sistema permite variar entre agua pura (cuando estás bien hidratado y solo quieres refrescarte) y bebida isotónica (cuando el esfuerzo es alto y necesitas reponer sales), y da más autonomía total.

Filtros de agua: para rutas de aventura

Para rutas de bikepacking o aventura largas en zonas con ríos y fuentes, un filtro de agua portátil (tipo Sawyer Squeeze o LifeStraw) permite rellenar los bidones en fuentes naturales con total seguridad. Este sistema reduce enormemente el peso de agua que necesitas salir llevando en rutas de varios días, y es una inversión pequeña (20-40€) que puede ahorrar kilos de peso.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta agua necesito llevar en una ruta de gravel de 5 horas?
La recomendación general en ciclismo es beber entre 500 y 750 ml por hora en condiciones de temperatura moderada (15-20°C), y hasta 1 litro por hora en verano con calor fuerte. Para una ruta de 5 horas, necesitas entre 2,5 y 5 litros según las condiciones. Si la ruta tiene puntos de agua (fuentes, bares, ríos aptos para filtrar), puedes planificar recargas. Si no, debes salir con toda el agua necesaria, lo que para verano puede significar combinar portabidones y mochila de hidratación.
¿Vale la pena llevar mochila de hidratación en gravel si ya llevo bidones?
Depende de la ruta. Si tienes dos portabidones en la bicicleta (total 1,5 litros) y la ruta tiene puntos de recarga cada 2 horas, puede ser suficiente. Pero si son más de 4 horas en verano o en zonas remotas sin fuentes, la mochila de hidratación (con depósito de 1,5 a 3 litros) es un seguro de vida. Muchos ciclistas de gravel usan el sistema mixto: bidones para hidratación electrolítica y mochila ligera para el agua pura.
¿Qué es mejor para el gravel, una mochila de hidratación o una bolsa de sillín con bidón?
La mochila de hidratación tiene la ventaja de la accesibilidad inmediata (bebida sin soltar el manillar en tramos técnicos) y más capacidad de agua. La desventaja es el calor en la espalda y el peso que no está en la bicicleta. Una bolsa de sillín con espacio para una botella extra es más fresca y mantiene la bicicleta como única carga. Para terrenos técnicos donde sueltas el manillar poco, la bolsa es suficiente; para singletrack y gravel rápido donde quieres beber sin parar, la mochila es más cómoda.

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