La corredora que conquistó todas las disciplinas
Pauline Ferrand-Prévot nació en 1992 en Reims, Francia. Desde muy joven mostró un talento excepcional para el ciclismo en sus múltiples formas, algo que en el mundo del ciclismo es extraordinariamente raro. La mayoría de los ciclistas de élite se especializan en una disciplina desde etapas muy tempranas; Ferrand-Prévot hizo exactamente lo contrario: demostró que podía ser la mejor del mundo en varias al mismo tiempo.
El hito que la hizo conocida más allá del mundo ciclista llegó cuando se convirtió en la única atleta en la historia en haber ganado el Campeonato del Mundo de ciclismo de carretera, el de ciclocross, el de cross-country de mountain bike y el de gravel. Cuatro camisetas de arco iris, cuatro disciplinas diferentes, un talento único.
Vermont 2022: la primera campeona mundial de gravel
En 2022, la UCI organizó por primera vez un Campeonato del Mundo oficial de Gravel. La prueba femenina se celebró en Vermont, en la costa este de los Estados Unidos, en un recorrido que combinaba pistas de grava con cambios de desnivel frecuentes y secciones técnicas exigentes.
Ferrand-Prévot ganó esa carrera inaugural con una demostración de fortaleza técnica y física que dejó a sus rivales sin respuesta. La francesa tenía experiencia suficiente en terreno no asfaltado gracias a años de ciclocross y mountain bike, y esa experiencia acumulada fue determinante en un formato donde la lectura del terreno y la técnica de pedaleo en superficie suelta son tan importantes como la potencia aeróbica.
Una polivalencia sin precedentes en el ciclismo femenino
Lo que distingue a Ferrand-Prévot de otras grandes campeonas del ciclismo es la amplitud de su dominio. En el ciclismo masculino, Van der Poel y Wout van Aert han demostrado ser capaces de ganar en múltiples disciplinas, pero incluso ellos no han alcanzado los cuatro maillots arco iris. En el femenino, Ferrand-Prévot es un caso absolutamente único.
Esta polivalencia no es solo un hecho estadístico curioso. Revela algo sobre la forma en que la francesa entiende el ciclismo: como una práctica global donde las habilidades adquiridas en el ciclocross mejoran la técnica de descenso en carretera, donde la resistencia del fondo en carretera alarga la capacidad de ataque en el cross-country y donde todo ese acervo técnico converge en el gravel, la disciplina que más ampliamente premia la combinación de cualidades.
El impacto de su victoria en el gravel femenino
La victoria de Ferrand-Prévot en el primer Mundial de Gravel tuvo un impacto considerable en la visibilidad del gravel femenino. La disciplina ya tenía figuras importantes como Amity Rockwell o Rebecca Rusch en el circuito americano de ultra-distancia, pero la existencia de un campeonato del mundo oficial con la cobertura mediática que eso conlleva abrió el gravel a una audiencia europea que hasta entonces lo conocía poco.
Que la primera campeona mundial fuera una francesa con el palmarés más extraordinario del ciclismo contemporáneo situó el gravel femenino en el centro de la atención ciclista internacional de una forma que ninguna otra corredora podría haberlo hecho.