Qué es el bikepacking
El bikepacking es la versión moderna y ligera del cicloturismo de aventura. Se trata de viajar en bicicleta durante varios días, portando solo el equipamiento esencial distribuido en bolsas integradas en la propia bicicleta (sin portaequipajes), con la libertad de rodar por todo tipo de caminos. La filosofía es: llevar lo justo, moverse por donde otros no pueden llegar y vivir la experiencia del viaje por encima del confort del destino.
La bicicleta de gravel es el vehículo perfecto para el bikepacking. Su capacidad para rodar tanto en asfalto como en caminos no pavimentados, combinada con su geometría cómoda para jornadas largas y sus posibilidades de carga (múltiples anclajes para portabidon, bolsas de bikepacking y algunos modelos incluso portaequipaje trasero), la convierten en la elección ideal para quienes quieren explorar España desde la bicicleta con espíritu de aventura.
Las bolsas: la anatomía del bikepacking
El sistema de bolsas de bikepacking está diseñado para distribuir el peso de forma equilibrada en la bicicleta sin alterar el manejo. Las principales son:
Bolsa de manillar (handlebar bag). Entre 8 y 16 litros de capacidad, colocada enrollada en el manillar o en un adaptador específico. Ideal para el saco de dormir, la colchoneta inflable y la ropa de abrigo: material ligero y voluminoso que no cabe en ningún otro sitio.
Bolsa de cuadro (frame bag). Ocupa el triángulo del cuadro y es la posición de peso más central y equilibrada. Perfecta para baterías, herramientas pesadas, comida y objetos de uso frecuente.
Bolsa de tija de sillín (saddle bag). La de mayor capacidad (4-16 litros). Lleva el material de reparación, la ropa de recambio, los materiales de bivouac y todo lo que es esencial pero no de acceso inmediato.
Bolsa de top tube. Pequeña y de acceso rápido: snacks, móvil, cartera, gel solar.
Con este sistema, una bicicleta de gravel puede llevar entre 15 y 30 litros de capacidad total, suficiente para una ruta de varios días de bikepacking con vivac o alojamiento en albergues.
Planear una ruta de bikepacking en España
España tiene infraestructuras y territorios extraordinarios para el bikepacking. Algunas rutas especialmente adecuadas:
La Transpirenaica de gravel. La travesía de los Pirineos de este a oeste siguiendo caminos de montaña, pistas forestales y senderos aptos para gravel es una de las grandes aventuras ciclistas del país. Pueden hacerse en 8-14 días según el ritmo y la variante elegida. Ofrece paisajes de alta montaña espectaculares, poca infraestructura en algunos tramos (hay que planificar bien los avituallamientos) y desniveles importantes.
La Vía de la Plata en gravel. La antigua calzada romana que cruza Extremadura de sur a norte (de Sevilla a Mérida, Cáceres y hasta Salamanca) tiene tramos de tierra perfectos para el gravel. La infraestructura de albergues del Camino de Santiago (esta es una de las rutas jacobeas) facilita el alojamiento sin necesidad de material de vivac.
El Camino de Santiago por caminos de tierra. Prácticamente todos los Caminos de Santiago tienen variantes o tramos que pueden hacerse en gravel: el Camino Francés, el Camino del Norte y el Camino Primitivo tienen secciones de tierra y pista forestal excelentes para el bikepacking, con la enorme ventaja de la red de albergues y la señalización continua.
El interior andaluz. Conectar Almería con Granada y con Córdoba por los caminos y sierras del interior andaluz, siguiendo trazados de vías pecuarias y pistas forestales, es una ruta de bikepacking de 4-6 días con paisajes extraordinariamente variados: desierto, sierra, olivar, ribera.
Equipamiento esencial de bivouac
Para quienes quieran ir más allá de los albergues y vivaquear en la naturaleza, el equipamiento básico de bivouac para bikepacking es:
- Saco de dormir ultraligero (300-500g, valorado para la temperatura mínima de la época)
- Colchoneta inflable ultraligera
- Tarpa o bivy ligero (protección ante lluvia inesperada)
- Mechero y cocina de gas ultraligera (opcional, según el tipo de ruta)
- Filtro de agua o pastillas potabilizadoras
Todo este material, en versiones ultraligeras para bikepacking, puede pesar entre 800g y 1,5 kg y caber en la bolsa de manillar junto con la ropa de abrigo.
La mentalidad del bikepacking
El bikepacking no es solo una forma de viajar: es una mentalidad. Implica aceptar la incertidumbre de no saber siempre dónde vas a dormir, ser capaz de resolver problemas mecánicos sin ayuda, adaptarse a las condiciones del terreno y el clima, y encontrar satisfacción en el proceso del viaje tanto como en el destino. Para muchos ciclistas que lo descubren, el bikepacking supone una redefinición de qué significa viajar y practicar un deporte: menos comodidad material, más riqueza de experiencia.