Cuando Stuart Robertson diseñó el formato T20 en 2003, probablemente no imaginó que, dos décadas después, equipos de Estados Unidos, Afganistán, Países Bajos y Namibia competirían en la mayor competición de cricket del mundo. La expansión global del Cricket T20 es una historia de ambición del ICC, oportunidades económicas inesperadas y aficionados entusiastas en lugares donde el cricket era casi desconocido.
Afganistán: de la guerra al cricket internacional
Pocos relatos en la historia del deporte son tan extraordinarios como el ascenso del cricket afgano. En la década de 1990, miles de refugiados afganos en los campos del noroeste de Pakistán aprendieron a jugar cricket. Cuando regresaron a Afganistán, llevaron el deporte consigo.
La Afghanistan Cricket Board se fundó en 2001, justo después de la caída del régimen talibán. En 2010, Afganistán clasificó por primera vez para el ICC World Twenty20. En 2017, tanto Afganistán como Irlanda obtuvieron el estatus de naciones de Test Cricket, el primero que se otorgaba a nuevos países desde Zimbabwe en 1992.
El espín afgano se convirtió en un fenómeno mundial en el cricket T20. Jugadores como Rashid Khan (spinner de pierna capaz de engañar a los mejores bateadores del mundo) se convirtieron en algunos de los jugadores más demandados y mejor pagados de la IPL, demostrando que el cricket de alta calidad podía desarrollarse en cualquier lugar del mundo con la formación adecuada.
Irlanda: el gigante dormido europeo
Irlanda tiene una larga tradición criquetera heredada del período colonial británico, pero durante décadas estuvo relegada al estatus de “nación asociada” del ICC. Su ascenso al estatus pleno fue impulsado por resultados extraordinarios en Copas del Mundo: en el World Cup ODI de 2007, Irlanda derrotó a Pakistán en uno de los resultados más sorprendentes de la historia del cricket.
La victoria sobre Pakistán, seguida de otras actuaciones notables, demostró que Irlanda tenía jugadores de nivel internacional. En 2017 obtuvo el estatus de Test nation y ha establecido su cricket profesional de forma creciente, participando en torneos T20 europeos y en competiciones globales.
La explosión del cricket americano
Estados Unidos tiene una historia criquetera más antigua de lo que muchos piensan: el cricket era popular en las colonias americanas antes de la Revolución y el primer partido internacional de la historia (1844) fue entre Estados Unidos y Canadá. Pero el béisbol eclipsó completamente al cricket en América del Norte durante el siglo XIX.
La oleada inmigratoria del subcontinente indio, el Caribe y el mundo anglosajón durante las últimas décadas ha revitalizado el cricket en Estados Unidos. El ICC identificó el mercado americano como estratégico y co-organizó el ICC Men’s T20 World Cup 2024 en Estados Unidos, con partidos en el Nassau County International Cricket Stadium de New York (un estadio temporal de 34.000 plazas construido específicamente para el torneo).
El torneo de 2024 fue un punto de inflexión. Estados Unidos derrotó a Pakistán en la fase de grupos en uno de los mayores resultados sorpresa de la historia del cricket internacional. Millones de americanos siguieron el partido por primera vez, y Major League Cricket (MLC), la primera liga profesional de T20 en Estados Unidos, disputó su segunda temporada con creciente interés mediático.
Europa, Canadá y el resto del mundo
Países Bajos ha sido durante décadas la nación criquetera más sólida de Europa continental. Namibia, Omán, Papúa Nueva Guinea y Nepal son ejemplos de países que han escalado rápidamente en el ranking mundial de cricket gracias al formato T20.
El ICC gestiona actualmente más de 100 federaciones nacionales de cricket. No todas compiten al mismo nivel, pero la estructura de competiciones regionales y globales del ICC permite que incluso las naciones más pequeñas tengan un camino claro hacia los grandes torneos. La Copa del Mundo de T20, que ha expandido su número de equipos participantes a 20 en las últimas ediciones, es el escaparate más visible de esta expansión global.
El papel de la diáspora india y caribeña
Un factor determinante en la expansión global del cricket ha sido la diáspora india y caribeña. Comunidades indias en el Reino Unido, Canadá, Australia, Estados Unidos y Sudáfrica han sido la semilla del cricket en sus países de adopción. La visibilidad de la IPL, accesible por streaming en todo el mundo, ha convertido el cricket en un espectáculo global que trasciende las fronteras de los países con tradición criquetera.