El boundary es el límite del campo de cricket, marcado habitualmente por una cuerda o una línea pintada en el suelo alrededor del campo oval. Cuando la pelota alcanza o supera ese límite, el juego se detiene momentáneamente y el equipo bateador recibe una recompensa automática de carreras, sin necesidad de correr entre los wickets.
Esta mecánica es una de las más emocionantes del cricket. Cuando un bateador golpea la pelota con suficiente fuerza para que ruede hasta el boundary, recibe 4 carreras. Si la envía directamente por el aire más allá del límite del campo, recibe 6 carreras. Esta es la jugada más espectacular del cricket, equivalente al home run del béisbol, y puede cambiar el marcador de un partido en un solo segundo.
Los bateadores buscan los boundaires en situaciones de alta presión, especialmente en los últimos overs de un partido de T20 u ODI donde el equipo necesita muchas carreras rápidamente. Los lanzadores, por su parte, intentan evitar que la pelota llegue al límite variando la velocidad, la dirección y el tipo de lanzamiento.
El papel de los fielders en el boundary
Los jugadores de campo (fielders) se colocan estratégicamente para evitar que la pelota llegue al boundary. Los capitanes diseñan disposiciones defensivas específicas según las tendencias del bateador y el momento del partido. Un fielder bien posicionado puede cortar una pelota que parecía destinada al boundary.
Los seis como momento cumbre
Cuando un bateador lanza la pelota por encima del boundary sin que bote, el árbitro extiende ambos brazos sobre la cabeza para señalar el seis. El estadio suele reaccionar con gran expectación. Los grandes bateadores son capaces de encadenar varios sixes consecutivos, lo que puede transformar completamente el marcador de un partido en pocos overs.