El LBW (Leg Before Wicket) es la regla más compleja, más debatida y más malinterpretada del cricket. Durante más de dos siglos ha generado controversias, y hoy en día el sistema de revisión de vídeo (DRS) la analiza con tecnología de proyección de trayectoria.
El principio básico
La idea del LBW es simple en su concepto: un bateador no puede usar su cuerpo para bloquear una pelota que habría derribado el wicket. Si lo hace, el árbitro puede declararlo out. El problema es que determinar si la pelota habría derribado el wicket o no requiere una predicción del trayecto de la pelota.
Las condiciones para que sea LBW
Para que el árbitro declare LBW, deben cumplirse varias condiciones simultáneamente:
- La pelota debe pichar (botar) en línea con los stumps o fuera del off stump, pero no fuera del leg stump.
- La pelota debe impactar al bateador en línea con los stumps (entre el off stump y el leg stump, o en la extensión).
- El árbitro debe creer que la pelota habría derribado el wicket si el cuerpo del bateador no hubiera intervenido.
Si la pelota impacta fuera de la línea del off stump y el bateador intenta golpearla, no puede ser LBW. Pero si el bateador no intenta golpear la pelota, puede ser LBW aunque el impacto sea fuera del off stump.
La excepción del pitcheo fuera de la línea del leg stump
Si la pelota bota fuera de la línea del leg stump (el stump más próximo al cuerpo del bateador), nunca puede ser LBW, independientemente de dónde impacte. Esta regla evita situaciones injustas con pelotas que se curvan mucho hacia las piernas del bateador.
Impacto y proyección
El árbitro debe estimar si la pelota habría llegado al wicket considerando la trayectoria tras el impacto. Esta estimación es subjetiva y ha sido fuente histórica de errores. El DRS (Decision Review System) resolvió en gran parte este problema usando tecnología de ball-tracking que proyecta la trayectoria de la pelota en 3D.
LBW y el DRS
Con el DRS, si el equipo no está de acuerdo con la decisión del árbitro sobre un LBW, puede solicitar una revisión. La tecnología calcula si la pelota habría impactado en el wicket. Para que el resultado cambie, la proyección debe mostrar que más del 50% de la pelota habría golpeado el wicket. Si la decisión del árbitro en tierra era “not out”, se necesita que al menos la mitad de la pelota toque el wicket en la proyección para revertirlo.