Una de las preguntas más frecuentes entre los aficionados al motociclismo que se acercan al enduro es si una moto de enduro puede circular legalmente por la carretera. La respuesta corta es: depende del tipo de moto. Y la respuesta larga dice mucho sobre la diversidad del universo enduro y las diferentes categorías de motos que existen en este deporte.
Las motos de competición pura —las que usan los pilotos del EnduroGP o del HEWC— no están homologadas para circular por la vía pública. Han sido diseñadas exclusivamente para el rendimiento off-road: no tienen luces reglamentarias, el escape no cumple las normativas de emisiones para la vía pública, y muchos de sus componentes no superarían una ITV convencional. Sin embargo, existe todo un segmento de motos enduro que sí tiene homologación para circular: son las llamadas motos enduro con matrícula o enduro homologado, que incluyen todos los elementos reglamentarios (luces, velocímetro, indicadores de dirección, espejo retrovisor) sin sacrificar demasiado la capacidad off-road.
La categoría más popular para quien quiere combinar asfalto y campo es la dual sport o trail. Estas motos equilibran deliberadamente el rendimiento en los dos terrenos y son la opción más práctica para una amplia gama de usuarios. En las pruebas del EnduroGP que discurren parcialmente por carreteras y caminos públicos, las motos también deben cumplir ciertos requisitos mínimos de circulación. Este aspecto conecta directamente con los orígenes del enduro: las primeras pruebas se disputaban en carreteras de tierra abiertas al tráfico, donde la moto debía ser perfectamente capaz de circular de forma legal.