El enduro es una disciplina del motociclismo off-road que combina dos elementos fundamentales: la velocidad pura en los sectores cronometrados y la gestión precisa del tiempo en los tramos de enlace. Esta dualidad es la que hace del enduro una competición única: no basta con ser rápido, hay que ser también preciso y regular.
Una prueba de enduro típica se divide en un circuito que los participantes repiten varias veces a lo largo del día. Cada vuelta al circuito incluye una serie de especiales cronometradas separadas por tramos de enlace. El piloto parte con una tarjeta de control en la que los jueces de cada punto de paso registran su llegada; si llega antes del tiempo marcado o más tarde, acumula segundos de penalización que se suman a los obtenidos en las especiales.
La clasificación final se establece sumando los tiempos en las especiales cronometradas junto con las penalizaciones por errores en los controles de tiempo. Quien menos tiempo acumula al finalizar todas las vueltas gana la prueba. Este sistema premia tanto la habilidad técnica en los tramos rápidos como la inteligencia táctica para gestionar el ritmo entre ellos, y convierte cada jornada en un reto constante de concentración y resistencia.