Las fracturas de muñeca son las lesiones óseas más frecuentes en esquí y snowboard después de las de rodilla. El mecanismo es universal: al caer, el instinto de supervivencia extiende los brazos para amortiguar el impacto. Las palmas llegan al suelo y la muñeca absorbe toda la energía cinética de la caída a la velocidad del esquí.
El mecanismo de la caída en esquí
En el esquí, la muñeca tiene una agravante adicional respecto a otras caídas: la velocidad. Una caída de esquí a 30-40 km/h genera una energía cinética que puede ser 5-10 veces superior a la de una caída estática. Esta energía se concentra en la muñeca cuando el esquiador apoya las palmas en la nieve compactada.
El bastón de esquí puede agravar o reducir la lesión según cómo quede en la caída: si el bastonazo queda entre el suelo y la palma, actúa como una palanca adicional que aumenta la carga sobre la muñeca.
Tipos de fractura
Fractura de radio distal (la más frecuente)
Fractura de Colles (la más característica): el radio distal se fractura con angulación dorsal del fragmento distal. La deformidad visible en «tenedor de jardín» (la mano desplazada hacia el dorso) es diagnóstica en las fracturas desplazadas.
Fractura de Smith: angulación palmar. Menos frecuente. Ocurre cuando la muñeca impacta en flexión.
Fractura articular (die-punch): fragmentación de la superficie articular del radio. La más grave porque afecta a la articulación. Generalmente requiere cirugía.
Fractura de escafoides
El escafoides es el hueso de la muñeca que fractura con mayor frecuencia en el esquí. El mecanismo es el mismo que la fractura de radio: caída sobre la palma extendida. La diferencia es que la fuerza se dirige más hacia el eje del pulgar, cargando el escafoides en lugar del radio.
Por qué es peligrosa: el polo proximal del escafoides tiene una vascularización terminal (la sangre llega solo desde el polo distal). Una fractura en la zona media o proximal del escafoides puede interrumpir el aporte sanguíneo al polo proximal, produciendo necrosis avascular en semanas o meses si no se trata.
Síntoma clave: dolor en la tabaquera anatómica (la pequeña depresión entre el tendón del extensor corto del pulgar y el extensor largo del pulgar, en el dorso de la muñeca). Cualquier dolor en esta zona tras una caída, aunque sea moderado, debe evaluarse con radiografía y, si es normal, con RM (la fractura de escafoides puede no verse en la radiografía inicial).
Diagnóstico en pista
Fractura de radio: dolor intenso, deformidad visible, incapacidad de mover la muñeca. Inmovilizar con férula y evacuar.
Fractura de escafoides: dolor en tabaquera anatómica, puede ser leve. El esquiador puede querer continuar esquiando. No debe hacerlo: inmovilizar y evacuar para estudio radiológico.
Regla de la tabaquera: dolor a la palpación de la tabaquera anatómica = fractura de escafoides hasta que se demuestre lo contrario. Evacuar aunque el dolor sea tolerable.
Tratamiento
Fractura de radio no desplazada: yeso 4-6 semanas.
Fractura de radio desplazada o inestable: reducción bajo sedación o cirugía con placa de ángulo fijo volar (permite movilización precoz a las 2-4 semanas).
Fractura de escafoides no desplazada: inmovilización con yeso incluyendo el pulgar (yeso de escafoides), 8-12 semanas. Alternativa: cirugía con tornillo de Herbert percutáneo, que permite movilización precoz y reduce el tiempo de baja.
Fractura de escafoides desplazada o proximal: cirugía con tornillo de Herbert como primera opción.
Vuelta al esquí
Tras fractura de radio conservadora: 10-12 semanas (una vez retirado el yeso y recuperada la movilidad suficiente para sujetar el bastón).
Tras fractura de radio con cirugía: inicio precoz de fisioterapia; bastón adaptado o esquí sin bastón al recuperar la movilidad suficiente (8-10 semanas).
Tras fractura de escafoides: 3-4 meses mínimo, condicionado a la consolidación documentada radiológicamente.
Prevención
- Protectores de muñeca: especialmente en principiantes y en el snowpark; las cáscaras rígidas reducen el riesgo de fractura en caídas de baja-media energía
- Técnica de caída: en caídas previsibles, intentar rodar sobre el cuerpo (rodillo) en lugar de extender los brazos rígidamente; los brazos cruzados sobre el pecho absorben mejor la caída que los brazos extendidos
- Soltar los bastones en la caída: los bastones que quedan enganchados a la muñeca por el dragonera actúan como palanca; en los primeros signos de caída, intentar soltarlos
- Dragoneras de liberación rápida: los bastones con dragoneras de apertura rápida se sueltan del puño en la caída y reducen el riesgo de lesión por palanca