Las lesiones de espalda en esquí tienen un espectro amplio: desde la lumbalgia muscular que afecta a casi cualquier esquiador que acumule días consecutivos en la nieve, hasta la fractura vertebral por compresión que puede producirse en las caídas de altura del snowpark o el freeride. Reconocer la diferencia es esencial, porque las consecuencias y la urgencia son completamente distintas.
Lumbalgia del esquiador
Por qué la posición de esquí carga la espalda
La posición de esquí activa (rodillas y caderas ligeramente flexionadas, tronco inclinado hacia adelante, brazos delante del cuerpo) activa la musculatura paravertebral lumbar de forma constante para mantener el equilibrio del tronco. Esta contracción isométrica prolongada puede durar varias horas por día durante un viaje de esquí, acumulando una fatiga muscular que produce contractura y dolor.
Los giros del esquí añaden cargas de torsión sobre los discos intervertebrales. La vibración del esquí sobre nieve granulada o nieve dura irregular transmite impactos repetidos a la columna que, acumulados, producen inflamación de las articulaciones facetarias.
Los factores de riesgo
Días consecutivos de esquí: el primer y el segundo día suelen tolerarse bien; el tercero y el cuarto, la musculatura lumbar acumula fatiga y la inflamación facetaria se suma al cuadro.
Nivel técnico insuficiente: el esquiador que compensa la falta de técnica con mayor esfuerzo muscular (bloquea el tronco para compensar la inestabilidad de los pies) carga más la musculatura lumbar que el esquiador técnicamente eficiente.
Historia previa de lumbalgia: los esquiadores con discopatía lumbar previa o con síndrome facetario pueden ver agravados sus síntomas durante y después de los días de esquí.
Síntomas y tratamiento
Dolor difuso en la zona lumbar bilateral, que aumenta con el movimiento del tronco y mejora con el reposo. Aparece al final del día de esquí o a la mañana siguiente.
Tratamiento: calor local (no masaje en la fase aguda de contractura), antiinflamatorios si es necesario, estiramiento suave de la musculatura paravertebral (el «gato-camello» supino), reducción de las horas de esquí diarias o aumento de los descansos.
Fractura vertebral por compresión
Los mecanismos de alta energía en esquí
Las fracturas vertebrales en esquí ocurren en caídas de alta energía: aterrizajes fallidos desde elementos del snowpark (kickers, tables), caídas en giros a alta velocidad que terminan con el impacto del tronco contra la nieve, o colisiones con objetos fijos.
Fractura por compresión del cuerpo vertebral: la carga axial de una caída de cierta altura sobre los pies o sobre las nalgas comprime el cuerpo vertebral entre los discos. Las vértebras toracolumbares (T12-L1, la zona de transición entre la columna torácica rígida y la lumbar móvil) son las más vulnerables.
Fractura estallido: en caídas de mayor energía, la vértebra puede fragmentarse y los fragmentos pueden lesionar la médula espinal o las raíces nerviosas.
Señales de alarma
- Dolor de espalda intenso y localizado tras una caída de alta energía
- El esquiador no puede levantarse
- Hormigueo, entumecimiento o debilidad en las piernas (señal de lesión neurológica)
- Incontinencia de esfínteres (lesión medular grave)
Actuación de emergencia: no mover al esquiador. Llamar al servicio de pisteros para evacuación en camilla rígida con inmovilización cervical y de columna. No intentar incorporarlo ni colocarlo en otra posición.
Diagnóstico y tratamiento
TC de columna: para definir la morfología de la fractura (compresión, estallido, fragmentación).
RM: para evaluar la afectación del canal medular y de las raíces nerviosas.
Tratamiento: depende del tipo de fractura. Las fracturas de compresión estables sin lesión neurológica pueden tratarse con ortesis de columna y rehabilitación. Las fracturas inestables o con lesión neurológica requieren cirugía urgente.
Lesión muscular de la zona dorsal
En los giros de alta velocidad y en los cambios bruscos de posición, la musculatura paravertebral dorsal (dorsal ancho, serrato, trapecios) puede sufrir distensiones o pequeñas roturas que producen dolor unilateral en la zona dorsal o dorsolumbar. Son lesiones benignas que se recuperan en 1-2 semanas con fisioterapia, pero que pueden confundirse con lesiones más graves si el dolor es intenso tras una caída.
Prevención
- Posición de esquí correcta: la posición activa con la pelvis en retroversión ligera y la espalda recta reduce la carga sobre las articulaciones facetarias; un monitor puede corregir la posición de los alumnos que tienden a hiperlordosis lumbar al esquiar
- Calentamiento antes del primer descenso: movilizaciones de columna, estiramientos de psoas y glúteos, y rotaciones de tronco antes de la primera bajada del día; los músculos lumbares fríos son más susceptibles a la contractura y la microlesión
- Descansos regulares durante el día de esquí: sentarse 10-15 minutos a mediodía y a mitad de la tarde permite que la musculatura lumbar recupere parte de la fatiga acumulada
- Casco y protectores de espalda en el snowpark y el freeride: los protectores de espalda con placa rígida absorben parte de la energía de impacto en las caídas y reducen el riesgo de fractura vertebral en caídas de altura moderada