El bastón como arma de doble filo
El pulgar del esquiador es la lesión de mano más frecuente en esquí alpino: representa el 8–10% de todas las lesiones. Ocurre cuando el esquiador cae hacia adelante con el bastón agarrado: la correa del bastón fuerza el pulgar en abducción radial brusca, rasgando el ligamento colateral ulnar (LCU) que estabiliza la articulación metacarpofalángica del pulgar.
Síntomas y diagnóstico
- Dolor e inflamación en la cara interna de la base del pulgar
- Inestabilidad al intentar hacer pinza (pellizcar)
- Equimosis que aparece 24–48 h después
- Dolor a la palpación sobre el LCU
Prueba del estrés: el médico aplica una fuerza en valgus sobre el pulgar. Si la apertura es >30° (o >15° más que el pulgar sano), la rotura es completa.
Clasificación y tratamiento
| Grado | Lesión | Tratamiento |
|---|---|---|
| I | Distensión, sin rotura | Férula 3–4 semanas |
| II | Rotura parcial | Férula 4–6 semanas + fisioterapia |
| III sin Stener | Rotura completa, ligamento en posición | Cirugía posible o férula 6 semanas |
| III con Stener | Rotura completa, ligamento desplazado | Cirugía necesaria |
Cómo sujetar el bastón para prevenir esta lesión
La técnica correcta es pasar la mano por debajo de la correa del bastón, de modo que al abrir la mano durante una caída el bastón se suelte solo. La técnica incorrecta —pasar la correa por encima de la muñeca— atrapa el bastón en la mano durante la caída y es la causa directa del pulgar del esquiador.
Muchos esquiadores de nivel avanzado optan directamente por bastones sin correa cuando esquían en pistas de alta velocidad.