Una de las situaciones más curiosas que puede generar el flag football olímpico es la perspectiva de ver a estrellas multimillonarias de la NFL compitiendo en Los Ángeles 2028. La idea de que un quarterback de la NFL aparezca en el estadio olímpico con la camiseta de su selección nacional es tan pintoresca como plausible.
Las estrellas de la NFL y el sueño olímpico
Cuando el COI anunció la inclusión del flag football en Los Ángeles 2028, muchos jugadores de la NFL reaccionaron con entusiasmo. Algunos de los mejores quarterbacks y receptores del mundo expresaron su deseo de participar en los Juegos Olímpicos, una experiencia que ningún jugador de fútbol americano había tenido antes.
La situación tiene un componente casi cómico: jugadores que ganan decenas de millones de dólares al año en la NFL estarían dispuestos a pasar unas semanas jugando a la versión sin contacto del deporte por la gloria de representar a su país con los cinco aros olímpicos.
El problema del calendario
La principal complicación práctica es el calendario. Los Juegos Olímpicos de verano suelen celebrarse entre julio y agosto, exactamente el período de la pretemporada de la NFL. Los equipos de la NFL no querrían que sus jugadores más valiosos, con contratos de decenas de millones, se expusieran a cualquier tipo de lesión (incluso en un deporte sin contacto) justo antes de la temporada regular.
Las negociaciones entre la NFL, el COI y la NFLPA (sindicato de jugadores) sobre esta cuestión son uno de los grandes temas pendientes de cara a Los Ángeles 2028.
El factor del pasaporte
Otro elemento curioso es la cuestión de la nacionalidad. Muchos jugadores de la NFL son originarios de países distintos a Estados Unidos: hay jugadores canadienses, alemanes, australianos, daneses… Algunos de ellos podrían optar por representar a países con menos tradición en el flag football, dándoles una ventaja competitiva enorme y añadiendo una capa adicional de interés al torneo olímpico.
El flag football como puente
Independientemente de quién acabe participando, la perspectiva de ver jugadores de la NFL en el flag football olímpico es un golpe de marketing espectacular para el deporte. La atención mediática que generaría sería incomparable y ayudaría a presentar el flag football al público global que todavía no conoce este deporte.