En la historia del deporte, son raros los momentos en que un anuncio de televisión cambia el destino de toda una disciplina. El spot de Diana Flores durante el Super Bowl LVII de 2023 es uno de esos momentos excepcionales: en poco más de un minuto, el flag football pasó de ser casi desconocido para el gran público mundial a convertirse en el tema deportivo del momento.
El Super Bowl como plataforma global
El Super Bowl es el evento televisivo más visto del año en Estados Unidos y uno de los más seguidos del mundo. Más de 113 millones de espectadores siguieron el Super Bowl LVII en directo solo en territorio estadounidense, y la audiencia global supera los 150 millones de personas si se suman las retransmisiones internacionales.
Emitir un anuncio durante el Super Bowl tiene un coste astronómico (entre 6 y 7 millones de dólares por cada 30 segundos en 2023), lo que dice mucho de la apuesta de la NFL por el flag football: la liga invirtió en el mejor escaparate del mundo para presentar el deporte al público global.
El anuncio y su impacto viral
El spot mostraba a Diana Flores corriendo con un balón de flag football por las calles de Pasadena, siendo perseguida por decenas de personas (incluyendo estrellas de la NFL y del entretenimiento) que intentaban arrebatarle las banderas. La coreografía era espectacular, el mensaje claro: el flag football llega a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La respuesta fue inmediata. En las horas siguientes a la emisión, el anuncio se convirtió en viral en redes sociales. Diana Flores pasó de ser conocida dentro del mundo del flag football a ser reconocida internacionalmente. Las búsquedas de “flag football” se dispararon en Google en decenas de países simultáneamente.
El récord de visibilidad
Ningún deporte emergente había conseguido nunca una vitrina tan grande en un único momento. El anuncio de Diana Flores en el Super Bowl LVII es el mayor acto de comunicación que el flag football ha tenido en toda su historia, y probablemente el más impactante que ningún deporte emergente haya protagonizado en un evento deportivo de primer nivel.
Las consecuencias fueron palpables: ligas de flag football de todo el mundo reportaron incrementos de inscripciones, los medios deportivos que nunca habían cubierto el flag football lo mencionaron por primera vez y la IFAF recibió solicitudes de afiliación de países que hasta entonces no tenían programas organizados.