Los primeros años de expansión escandinava
Tras la fundación de la IFF en 1986 con Suecia, Finlandia y Suiza como miembros fundadores, el floorball comenzó a expandirse por Escandinavia con notable rapidez. Finlandia adoptó el deporte con entusiasmo —donde se conoce como “salibandy”— y en pocos años se convirtió en el segundo país del mundo en volumen de practicantes. Noruega y Dinamarca se sumaron también durante los años 80 y 90.
El Primer Campeonato del Mundo de floorball se celebró en 1996 en Suecia, con la participación de ocho selecciones. Suecia se proclamó campeona en aquella primera edición, iniciando una hegemonía que continuaría durante décadas junto con Finlandia.
La expansión centroeuropea y báltica
Durante los años 90 y 2000, el floorball llegó a Europa Central y del Este. República Checa y Eslovaquia adoptaron el deporte con fuerza, convirtiéndose en potencias emergentes que desafiaron la hegemonía nórdica. Los países bálticos —especialmente Letonia— desarrollaron también tradiciones potentes. Alemania y Austria ampliaron la base del deporte en Europa Occidental.
La accesibilidad del floorball fue clave en esta expansión: cualquier país que dispusiera de pabellones deportivos cubiertos podía empezar a practicarlo sin inversiones en infraestructuras específicas. Las federaciones nacionales emergentes recibieron apoyo de la IFF para organizar ligas y preparar árbitros y entrenadores.
El salto a Asia, América y Oceanía
A partir de los años 2000, el floorball dio el salto intercontinental. Japón fue el primer país asiático en desarrollar una liga organizada, y su ejemplo fue seguido por Singapur, Tailandia y Australia. En América, Canadá y Estados Unidos tienen comunidades de floorball activas, aunque el deporte aún no tiene la misma penetración que en Europa.
En América Latina, el floorball es minoritario pero con presencia creciente en países como Chile, Argentina y México, donde las comunidades de expatriados europeos han sido un vector de difusión.
La candidatura olímpica y el futuro
La IFF lleva años trabajando para conseguir que el floorball sea incluido en el programa olímpico. El deporte cumple muchos de los criterios del COI: es practicado en más de 80 países, tiene competiciones internacionales regulares y una organización sólida. La candidatura ha avanzado en diferentes ediciones, y el floorball figura habitualmente como deporte candidato para futuras ediciones olímpicas.