Transportar el equipamiento en footgolf: simple pero importante
Una de las diferencias más visibles entre el footgolf y el golf es la sencillez del equipamiento que se lleva al campo. Donde un golfista arrastra una bolsa con 14 palos y accesorios varios, el jugador de footgolf sale al campo con un balón y poco más. Sin embargo, eso no significa que el sistema de transporte sea irrelevante.
En una ronda de 18 hoyos de footgolf puedes caminar entre 5 y 7 km. Llevar el balón en la mano todo ese trayecto puede resultar cansado e incómodo. Y además del balón, hay accesorios útiles que conviene tener siempre a mano: agua, protección solar, la tarjeta de score, el teléfono.
Bolsas específicas para balón de footgolf
El mercado de accesorios de footgolf, aunque pequeño comparado con el del golf o el fútbol, tiene bolsas específicamente diseñadas para transportar el balón. Estas bolsas suelen ser redes o bolsas de malla con asa o tira de hombro, diseñadas para llevar uno o dos balones de fútbol.
Son ligeras, económicas (10-25€) y resuelven el problema básico del transporte del balón. La ventaja de la red o malla es que permite que el balón se ventile (si está mojado o sucio) y es visualmente identificable a distancia, lo que en el campo puede ser útil.
Mochilas: la solución más completa
La opción más práctica y versátil para el footgolf es una mochila pequeña de entre 10 y 20 litros. En ella cabe el balón (en el compartimento principal o sujetado por fuera con una red elástica), el agua, la ropa de abrigo y todos los accesorios necesarios.
Las mochilas de running o de senderismo ligeras son perfectas para footgolf: tienen compartimentos bien organizados, pesos bajos (menos de 300 g vacías) y buena ventilación en la espalda. Las mochilas de hidratación específicas de ciclismo o trail running también funcionan si ya las tienes.
Para el footgolf de competición, una mochila discreta sin exceso de accesorios es lo más apropiado y lo que usan la mayoría de jugadores en torneos.
Carritos de golf adaptados: para quien quiere más comodidad
Algunos jugadores habituales o con movilidad reducida utilizan carritos de golf de tres ruedas (push trolleys) adaptados para transportar el balón. No existe un carrito específico de footgolf en el mercado, pero los carritos de golf ligeros de aluminio permiten colocar el balón en el cesto y empujarlos entre hoyos.
Esta solución es más cómoda en rondas largas o cuando el campo tiene mucho desnivel, pero no es práctica en campos con zonas de césped delicadas que los campos prefieren no se dañen con las ruedas del carrito.
Qué llevar siempre en la bolsa
Independientemente del sistema de transporte que elijas, hay un kit básico que conviene llevar siempre en el campo de footgolf:
- El balón (bien hinchado, presión comprobada antes de salir)
- Tarjeta de puntuación y bolígrafo (muchos campos las proporcionan, pero es bueno llevar los propios)
- Agua (mínimo 500 ml para condiciones de verano, más si la ronda es larga)
- Marcador de balón (moneda o disco específico para señalar la posición del balón)
- Tee de salida si el campo no los proporciona
- Teléfono móvil cargado con la app del campo o GPS de distancias