El footgolf toma prestada la estructura del golf y la combina con la habilidad de patear un balón de fútbol. El resultado es un deporte accesible, divertido y sorprendentemente técnico que puede disfrutarse tanto en formato recreativo como competitivo.
El campo: 9 o 18 hoyos
Los campos de footgolf se diseñan habitualmente sobre campos de golf ya existentes, aprovechando las calles y zonas de rough pero añadiendo nuevos hoyos de gran diámetro. Un campo reglamentario tiene 18 hoyos, aunque los recorridos de 9 hoyos son muy comunes, especialmente en campos que comparten espacio con el golf convencional.
Cada hoyo tiene su propio par, es decir, el número de golpes (patadas) que se considera correcto para un jugador de nivel medio. Los hoyos de footgolf suelen tener pares de 3, 4 o 5, similares al golf, aunque las distancias son menores para adaptarlas a la potencia de pateo. Las distancias típicas van de 50 metros en los hoyos cortos de par 3 hasta 180-200 metros en los de par 5.
El tamaño del hoyo y la copa
El elemento más característico del footgolf es el hoyo de 53 centímetros de diámetro, una copa enterrada en el suelo que acepta el balón de fútbol. Esta medida fue establecida por la FIFG como estándar mundial y garantiza que los campos sean comparables en dificultad. Junto al hoyo hay siempre una bandera numerada que indica el número del hoyo, igual que en el golf.
Sistema de puntuación
El footgolf usa exactamente la misma nomenclatura de puntuación que el golf:
- Hoyo en uno: completar el hoyo con una sola patada desde el tee.
- Eagle: dos golpes menos que el par.
- Birdie: un golpe menos que el par.
- Par: el número de golpes estándar para ese hoyo.
- Bogey: un golpe más que el par.
- Doble bogey: dos golpes más que el par.
La puntuación total se calcula sumando todos los golpes de los 18 hoyos. En competición, gana quien tenga la puntuación más baja (menos golpes). El formato más habitual es el stroke play (vuelta o ronda completa sumando todos los golpes), aunque también existe el match play (hoyo a hoyo).
Equipamiento: lo que está permitido y lo que no
El balón reglamentario es un balón de fútbol de talla 5. No se permiten otros tamaños ni balones especialmente diseñados para footgolf (algunos fabricantes comercializan pelotas de menor tamaño que no son válidas para competición FIFG).
En cuanto al calzado, las normas son claras para proteger el césped del campo:
- Permitido: zapatillas de running, zapatillas de fútbol con tacos de goma moldeada o pvc, zapatillas de turf.
- Prohibido: tacos de aluminio o acero, cualquier calzado con espárragos que puedan dañar los greens.
La ropa no está reglamentada en cuanto a marcas, pero muchos campos aplican un código de vestimenta similar al del golf: pantalón largo o corto con cinturilla, camiseta con cuello. Es recomendable consultar el dress code del campo antes de jugar.
Etiqueta en el campo
El footgolf se practica en campos de golf y comparte el espacio con jugadores de golf convencional. Por eso, la etiqueta es un elemento fundamental:
- Esperar el turno y no patear hasta que el grupo anterior esté fuera del alcance del balón.
- No pisar los greens de golf con calzado inadecuado.
- Reparar los daños en el césped (marcas de caída del balón).
- Respetar el silencio mientras otros jugadores golpean.
- No caminar por las líneas de putt de los jugadores de golf.
El recorrido: desde el tee hasta el hoyo
Cada hoyo comienza en una zona de saque o tee claramente delimitada. El jugador patea desde dentro del tee y, a partir de ahí, cada golpe se ejecuta desde donde queda el balón. Si el balón sale fuera de los límites del campo (out of bounds, marcado con estacas o líneas blancas), se aplica una penalización de un golpe y se repite el golpe desde el mismo punto.
Si el balón cae en un obstáculo de agua (lago o arroyo), también se penaliza con un golpe y se puede colocar el balón en el punto de entrada al agua o en una zona de penalización designada. El juego termina en cada hoyo cuando el balón entra completamente en la copa.